
Inti Raymi año nuevo 5.534
We Tripantu año nuevo 12.493
El Inti Raymi, fiesta del solsticio, tiene su relación con nuestro San Xuan, y en las latitudes andinas ha sido considerada tiempo de fiesta ligada a las cosechas, con expresiones espirituales en honor al Sol, y se extiende del 21 al 24 de junio.
El 24 de junio es también, por razones similares, el año nuevo del Pueblo Mapuche, que habita en Chile y Argentina.

La historia del Inti Raymi está marcada por la resistencia cultural y la preservación de la memoria. Tras ser prohibida durante el Virreinato del Perú, esta ceremonia dedicada al dios Sol logró sobrevivir gracias a los relatos transmitidos de generación en generación y a las detalladas descripciones que dejó el Inca Garcilaso de la Vega en sus escritos.

La fiesta se lleva a cabo durante el solsticio de invierno en el hemisferio sur, en varios países andinos como Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina, Colombia y Chile. Se considera una de las ceremonias más importantes y mejor registradas de los Andes prehispánicos, ya que estaba relacionada con el homenaje al Sol, conocido por los incas como Inti. En la actualidad, el Inti Raymi se conmemora mediante festivales comunitarios, ferias, representaciones teatrales y ceremonias culturales, destacándose la recreación que se realiza cada 24 de junio en Sacsayhuamán, cerca de la ciudad de Cusco.
De acuerdo a la tradición de los pueblos originarios se sigue “el ritmo de la naturaleza” para este “cambio de ciclo” del solsticio.

Wiñol Tripantu: Año Nuevo Mapuche. Del 21 al 24 de junio (solsticio de invierno austral), Celebra el comienzo del nuevo ciclo agrícola y el renacimiento de la naturaleza. Se agradece a los espíritus ancestrales por la cosecha y se pide por un nuevo año próspero y abundante. Se hace la Ceremonia del Nguillatún alrededor del canelo sagrado (árbol de la vida), baño ritual, comidas tradicionales, juegos y actividades mapuche, y música y danza ceremonial.
Concierto Beatriz Pichi Malen: https://www.youtube.com/watch?v=2h7cHpsx0no&t=1237s
El Inty Raymi es en sí el símbolo de la gratitud de los pueblos andinos que ofrecen a la Paccha Mama , por la bondad de haber permitido una buena producción y cosecha de productos tradicionales, la gratitud se celebra con la presencia de música y danza.
No es casual que en 1990, en tiempos de Inti Raymi, se producía el levantamiento indígena en Ecuador y durante las décadas de los ochenta y noventa en América Latina, los pueblos indígenas pusieron en el centro de la lucha reivindicativa el tema de la identidad, en contraste con la globalización que provocaría la “homogeneidad sociocultural”.

No se puede hablar de un Estado Plurinacional sin haber cuestionado la pervivencia del racismo, la exclusión de los pueblos indígenas de la toma de decisiones políticas, el desconocer el derecho a la educación intercultural y la aplicación de la justicia indígena, el escaso trabajo por fortalecer las circunscripciones territoriales indígenas, la ausencia de políticas públicas serias por vitalizar las lenguas indígenas y de procesar las demandas de salvaguarda del patrimonio natural presentado por las organizaciones indígenas y campesinas.
Sin acordarles efectivamente el derecho al agua y la administración de los recursos hídricos, la promoción de la participación seria de los indígenas en el aparato productivo y en la búsqueda de cierta equidad económica, la garantía de los derechos al acceso a la educación tanto primaria, secundaria y superior.
Celebrar la fiesta por sí misma puede considerarse como una estrategia de movilización de recursos que favorecen a los sectores turísticos y, lo que es más, permite la continuidad de los discursos y prácticas folclóricas, propias de las políticas “indigenistas” culturales de antaño y las lógicas multiculturalistas posmodernas, que toleran y aceptan la diversidad.

La apropiación turística del Inti Raymi en Perú, controlado incluso por empresas extranjeras, es parte de este esquema perverso.
Agradecimiento a la vida, al Sol, a la tierra, al agua, a las semillas y a la comunidad.
Elicura Chihuailaf :
Somos el Sueño Azul del infinito, porque somos el Sueño / los Brotes de la Tierra y del Agua que contemplan nuestros Sueños. En lo visible e invisible / lo positivo y negativo, somos hermanos / hermanas de las estrellas. El Pvllv / Espíritu que habita en nuestro cuerpo, nos dicen, vino de Wenulewfv / la Vía Láctea / el Río del Cielo. Retornará para rielar en sus caudales. Kom pu Che ka pu kamollfvñ wenvy: ¡Kvme We Tripantu!

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