En memoria de Bartolina Sisa.

Las mujeres indígenas en su calidad de lideresas, depositarias de conocimientos y titulares de derechos, desempeñan un papel esencial en la transmisión de los conocimientos, las lenguas y los sistemas de gobernanza Indígenas. Además, apoyan el bienestar de sus pueblos como cuidadoras y guardianas de sus tierras, territorios y la biodiversidad mundial.
Nada sobre nosotras sin nosotras: https://lac.unwomen.org/es/noticias-y-eventos/en-la-mira/dia-de-las-mujeres-indigenas
Las mujeres y juventudes indígenas llaman también a comprender los cuidados desde la perspectiva de la crianza comunitaria, el ejercicio compartido de las responsabilidades y la defensa del derecho a crecer con salud, educación de calidad, identidad cultural plena y una vida libre de violencia y discriminación.

“Como mujeres indígenas diversas, portadoras de sabiduría ancestral, alzamos nuestras voces para proteger la biodiversidad que nos da vida: cuidarla no es solo un acto de resistencia, es un acto de amor profundo por nuestras raíces, por nuestro cuerpo-territorio y por el futuro del mundo. Las mujeres indígenas diversas no solo habitamos la biodiversidad: la cuidamos, la defendemos y la necesitamos para vivir con dignidad. Protegerla es reconocer nuestro rol, nuestras luchas y nuestra existencia.” Olga Montúfar Contreras.
La fecha fue acordada en 1983: en el Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América, en Tiahuanaco, Bolivia. El objetivo de esta celebración es rendir homenaje a todas las mujeres indígenas del mundo, además de visibilizar sus gestas heroicas.1Por ende, se eligió el día 5 de septiembre en honor a la lucha de Bartolina Sisa, guerrera aymara, quien se opuso a la dominación colonial y fue asesinada en la Paz, Bolivia, en 1782.

“La madre tierra está enferma, nuestros pueblos también. Son tiempos de pandemia y emergencia climática, ecocidio y genocidio. Hoy vivimos las consecuencia de un modelo económico, social y espiritual que ha infectado nuestros territorios y cuerpos. Un virus que pone el dinero por encima de la vida.
En medio del exterminio, las mujeres indígenas hacemos de la lucha melodía, recuperamos la tierra robada, insistimos en celebrar nuestra existencia, sembramos esperanzas, pues somos la tierra curándose a sí misma.”
244 años después de su asesinato atroz la voz y el pensamiento de Bartolina Sisa sigues vigentes, su ejemplo de lucha se reproduce en cada una de las mujeres indígenas de las comunidades y de las ciudades que resguardan la herencia cultural, su lengua y sus tradiciones, transmitiendo los valores y la cultura de sus pueblos a las nuevas generaciones, organizándose y liderando nuevas peleas contra la violencia interseccional que el sistema ejerce sobre sus cuerpos e identidades.

“Algunas” mujeres indígenas, pasaron por Asturias:
Guillianna Arrieta, abogada del pueblo indígena mokaná, y actual secretaria general de la ONIC.
Berta Cáceres, asesinada en Honduras en 2016, era la coordinadora del COPINH, del pueblo lenca. Estuvo en Asturias en 2010.
Myrna Cunnnigham del pueblo miskito, participó en línea, pero su hermana Rose estuvo con nosotras en Xixón.
Las integrantes del pueblo mapuche, Moira Millán, Juana Calfunao, la cantante Beatriz Pichi Malen, Dominica Quilapi, Ema Huenumilla Namuncura, Eliana Catalán, Angélica Catrileo y otras lamien (hermanas) mapuche, también nos han visitado.
Monica Chují, Blanca Chancosa, Nina Pacari del pueblo kichua del Ecuador.

Soledad Ortíz, del pueblo mixteco de Oaxaca. Nemesia Achacollo, quechua de Bolivia. Ana Machado y Renilda Martinez del pueblo wayúu de Venezuela. Lolita Chávez Ixcaquic, del pueblo maya kiché de Guatemala, Lourdes Huanca, quechua del Perú, Adriana González, kolla de Argentina, Alejandra Flórez, aymara de Chile, han participado en alcuentros de muyeres pachakuti.
Aida Quilcué, del pueblo nasa, que fuera consejera mayor del CRIC.
Bartolina Sisa es uno de los símbolos más emblemáticos de las luchas anticoloniales del siglo XVIII en América Latina. https://vimeo.com/746481444
¡¡Jallalla Bartolina Sisa!!
¡¡Jallalla Berta Cáceres¡¡
¡¡ Jallalla y que VIVAN todas las Mujeres Indígenas del mundo !!

En la Segunda Conferencia Global de Mujeres Indígenas, se acordaba que:
Las Mujeres Indígenas seguimos enfrentándonos a obstáculos que nos impiden ejercer plena y efectivamente nuestros derechos.
En particular, experimentan múltiples niveles de violencia estructural y sistémica; marginación, discriminación y racismo; la apropiación agresiva de sus territorios por parte de los Estados, las empresas transnacionales y el sector privado; violencia ambiental por contaminación del suelo, aire y fuentes de agua; la colonización; globalización; militarización de territorios; desplazamiento y migración forzados; criminalización y represión de la disentimiento social y de los defensores de derechos humanos; ataques de género; explotación y trata de personas, mujeres y niñas indígenas desaparecidas y asesinadas; e inaccesibilidad a la justicia.
Aún así, la importancia de los conocimientos ancestrales, junto con el diálogo y la transmisión intergeneracional, ha sido fundamental para la supervivencia de los Pueblos Indígenas.

Cuando sus tierras y territorios están en riesgo, sus medicinas y su propia supervivencia también lo están. Por ello, critican el “enfoque paternalista” que mantienen todavía las diferentes instituciones de poder hacia los Pueblos Indígenas y exigen que se reemplace por uno de colaboración equitativa.
Las jornadas de trabajo han permitido dar luz también a las acciones positivas y soluciones que están aplicando las Mujeres Indígenas para enfrentar las desigualdades y ejercer sus derechos, desde cómo enfrentan la violencia de género hasta cómo recuperan tierras con diques en los atolones del Pacífico Sur ante la subida del mar por el cambio climático.
«Esta Conferencia nos permitió abordar nuestros sueños, propuestas, inquietudes y valores, y llegar a una reafirmación de nuestro sólido compromiso para con la promoción de nuestros derechos, nuestras culturas, nuestros medios de vida, y la gran responsabilidad de continuidad que le debemos a nuestras generaciones futuras y a nuestros pueblos”, han afirmado.

Exigencias públicas
En esta declaración política, las Mujeres Indígenas hacen un llamado a los Estados miembros, las agencias y los mecanismos de las Naciones Unidas a garantizar la implementación efectiva de los instrumentos internacionales que defienden los derechos de las Mujeres Indígenas y sus comunidades.

Asimismo demandan a los Estados que alinear su legislación con estos compromisos. Y muestran su preocupación “por la infiltración o acaparamiento empresarial, a través de la formación de alianzas y otros mecanismos, entre las empresas, organismos, y mecanismos de la ONU, que socavan los derechos de los Pueblos Indígenas”, lo que no refleja una participación equitativa en estos espacios, donde se desarrollan las políticas y la toma de decisiones.
Para las Mujeres Indígenas estas cuestiones las “alejan del cumplimiento de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing y de cada uno de los Objetivos de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, con su objetivo principal de no dejar a nadie atrás”.
Piden que se adopten acciones afirmativas y programas dirigidos a abordar la diversidad de las Mujeres Indígenas, ya sea de origen, funcional o sexual, para que se incorporen los derechos de las Mujeres Indígenas con discapacidad o LGTBQ+ en la implementación y monitoreo de la Agenda 2030.

Reivindican sus prácticas curativas indígenas, el conocimiento medicinal y la propiedad intelectual, así como que los Estados aseguren que las Mujeres Indígenas accedan, controlen y utilicen sus tierras y recursos consuetudinarios.
Alientan a todos los Estados a que establezcan mecanismos para que se cumplan las dimensiones colectivas del derecho a la igualdad, la no discriminación y la libre determinación; los derechos sociales y económicos, incluido el derecho al trabajo decente y el derecho a la tierra, el territorio y los recursos; derechos al agua y la alimentación; derechos culturales; derechos civiles y políticos; el derecho a vivir libre de cualquier forma de violencia, y el derecho a acceder al sistema de justicia sin temor a represalias para aquellas Mujeres y Niñas Indígenas que denuncien violaciones.
La clausura, al igual que el resto de eventos, ha ido acompañada de una ceremonia espiritual multicultural con agradecimientos a las ancestras y la Madre Tierra.


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