• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
Logo Soldepaz Pachakuti - pachakuti.org

Soldepaz Pachakuti

Pachakuti es una manera de estar y ver, de decir y de ser, anuncia periodos de transformaciones radicales

  • Inicio
  • Somos Pachakuti
    • Colectivo Pachakuti
      • Junta Directiva
      • Cuentas
      • Estrategias
      • ¿Quieres colaborar?
    • Proyectos
    • Alianzas y Redes
    • Publicaciones
      • Memorias
      • Vídeos
      • Otros
  • Hemeroteca
  • Campañas
    • Soberanía alimentaria
    • Desmilitarización
    • Justiclima
    • Indíxenas
    • Paz y DDHH para Colombia

festival de cine en Chiapas

05/10/2018

chiapas-img_1881.jpg
Origen: https://desinformemonos.org/realizaran-los-zapatistas-festival-cine-chiapas/

Realizarán los zapatistas festival de cine en Chiapas

chiapas-img_1881.jpgRedacción Desinformémonos

5 octubre 2018

Chiapas, México | Desinformémonos. El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) anunció la realización del primer festival de cine en el caracol de Oventik, en la región de los Altos(con proyecciones alternas en el CIDECI de San Cristóbal de las Casas, Chiapas), que se celebrará del 1 al 5 de noviembre próximos y que llevará el nombre de Puy ta Cuxlejaltic (Caracol de nuestra Vida).

“Las películas que se exhibirán y las actividades en el mentado festival (que al parecer incluyen, entre otros absurdos: una mesa no redonda, tal vez rectangular, sobre… ¡¿futbol?! ¿Pero no es un festival de cine?; ¿Una película que se lee y dirigida por un escarabajo esquizofrénico?), se darán a conocer públicamente en unos días más (o eso esperamos)”, dijeron los zapatistas en un comunicado firmado por el Subcomandante Galeano.

A continuación el comunicado íntegro:


EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.

Comisión Sexta del EZLN.

México.

Octubre del 2018.

A las personas, grupos, colectivos y organizaciones de la Sexta nacional e internacional:
A las redes de apoyo al Concejo Indígena de Gobierno:
A quienes tienen afición, vicio u obsesión por el cine:

CONSIDERANDO QUE:

Primero y único:

EL CINE IMPOSIBLE.

(Apertura: la serpiente le ofrece la manzana)

Usted camina sin rumbo. No sabe bien a dónde se dirige y, claro, a qué. Atrás quedó la transitada calle al pie del muro que se desgaja, burlándose, a su modo, del deteriorado cartel de la feliz Familia Feliz. Y también quedó lejano el monumental estadio y su impertinente interrogante: “¿quién manda?”. Pero, bueno, ahora mismo usted no sabe dónde diablos está y piensa si mejor debe regresar… pero tampoco sabe a dónde y, claro, a qué; así que se detiene, pero sólo un momento porque una niña le toma de la mano y le apremia: “apúrate porque si no vamos a llegar tarde al cine”. A usted no le da tiempo de aceptar o no, porque ya se encuentra frente a un cartel el cual, con muchos colores, declara: “Adultos sólo acompañados de un niño” Pero alguien ha tachado “un niño” y puso “una niña”. Y otra mano anónima tachó “una niña” y escribió “unoa niñoa”. Alguien más anuló “unoa niñoa” y agregó “eso aquí no importa”.

Un ser con pasamontañas le detiene, pero la niña le aclara al rostro oculto: “viene conmigo”. El embozado le cede el paso. Una pendiente parcialmente cubierta con cemento. Charcos. Piedras. Lodo. A los costados, varias casitas de madera con techo de lámina. La niebla es muy cerrada, así que las sencillas edificaciones van como apareciendo y desapareciendo a cada paso, en un vaivén de “fade in” y “fade out”. Pero usted sigue sin saber a dónde va. El ambiente es como de una vieja película de misterio… o de terror.

Los letreros que señalan las distintas champas son… ¿cómo decirlo?… desconcertantes. En una, por ejemplo, por entre una neblina que bien podría confundirse con la londinense, se lee “The Lodger” y más abajo “room service, atendido personalmente por Norman Bates” y la foto de un joven desgarbado que bien podría ser Antonhy Perkins si no fuera porque es imposible.

A estas alturas usted ya no sabe si está en las montañas del sureste mexicano o en el barrio de Whitechapel y entonces se pregunta si, en lugar de conducirle al cine, la niña no le lleva a la cocina del gastrónomo y doctor Hannibal Lecter.

Debe serenarse, se dice para sus adentros.

Aunque tampoco ayude mucho el que, en otra champita, un rótulo advierta: “Taquería El Silencio de los Inocentes. Tacos de nana, buche, nenepil y SESOS”; así, con mayúsculas el último ingrediente. Usted siente miedo, pero no de que le abran el cráneo, sino de que Sir Anthony Hopkins, vestido con un delantal con una leyenda que reza “Vayamos por partes, feat Jack The Riper”, rechace su cerebro de usted con un “le falta consistencia”. Le apena también la imagen de sus tripas en el bote de la basura. ¿Y si, junto al cerebro, le sacan también las ilusiones? Lo de las tripas, vaya y pase, cualquier película de terror abunda en tripas (cine Gore, cree usted que le dicen a ese género hoy tan en boga), pero, ¿qué le podría quitar las ilusiones? “La Realidad”, lee usted en un letrero de edad indefinida en otra de las casitas, seguido de “Electroshocks, bofetadas y zapes gratis. Se pinchan ilusiones, globos, promesas electorales y programas de gobierno”.

En otra, unos metros más abajo y en el costado opuesto de la pendiente, otro letrero: “Los Tercios Compas. No somos medios, ni autónomos, ni independientes, ni alternativos, ni libres y tampoco somos como-se-diga, pero somos compas”, y, más abajo, con plumín, alguien ha agregado: “no hemos terminado el documental, vuelva para el próximo alzamiento y le diremos para cuando podría estar”.

En la de allá: “El Guasón. Estética bucal. ¿Por qué tan serio?, ¡Luzca una sonrisa para toda la vida!”, y una fotografía de Heath Ledger en el papel de “The Joker”. Más abajo, otra, con el dibujo de un samurái con su katana y el letrero “Heihachi – Minuro Chiaki. Curso relámpago de Hara-Kiri. Propedéutico, tronco común, especialidad, examen final y graduación, todo en menos de un minuto. ¡100% práctico!”.

Usted se estremece. La niña se detiene, voltea a mirarle y, para tranquilizarle, le aclara:

“No hagas caso de esos letreros, es el Sup Galeano que siempre anda de malora y pone esas cosas en sus cuentos, pero nomás lo hace por molestar y porque está bravo porque le ganamos la mantecada y porque no pasan las películas que le gustan, porque el Sup sólo quiere cine de unas encueradas que ya de una vez. ¿Tú lo crees que lo van a pasar esas películas? Nuncamente. De plano quiere unos sus zapes y su plática política de como mujeres que somos. Ya le dimos varias, pero él no entiende. Así son los malditos hombres pues. Además, esos tacos son de tuluc (guajolote), no de cuche (cerdo), ni de ganado (res), y no son tacos, son tamales”.

Siguen caminando y usted todavía no sabe dónde se encuentra, en qué país o en qué mundo. ¿Y la fecha? Ni idea. ¿Llueve o es la niebla la que le moja la piel?

“Llegamos”, dice la niña, mientras entran a un galerón que, supone usted, debe ser la sala de cine. Usted se detiene en el quicio de la puerta y mira el recinto.

Para ser cine, es muy otro. La pantalla, por ejemplo, no está en un extremo, sino en medio; y quienes asisten a la función están a uno y otro lado de la proyección… o de lo que supone es la proyección.

De un lado están quienes hacen cine, quienes actúan, dirigen, producen, editan, sonorizan, enseñan, analizan, critican, proyectan, difunden y todos los trabajos que supone hacer una película.

Del otro lado: el público, los espectadores. Aunque éstos tienen el rostro cubierto y sólo se alcanza a distinguir su mirada. En muchos de los casos, no se puede precisar la edad ni el género. Como si de ese lado de la pantalla, la primera y el segundo no importaran, y sólo fueran una mirada que mira y escucha. No se sabe si sonríen, se apenan, se enojan, celebran. Además, intercambian comentarios en lenguas incomprensibles.

Además de su absurda posición, parece que la pantalla es transparente porque, quienes hacen cine, están con la mirada y el oído atentos, pendientes de las reacciones del auditorio, como si supieran que esta sala de cine les permite apreciar lo que nunca: el efecto que la película produce en los públicos. Y lo pueden hacer desde la, tal vez, mejor perspectiva para quien hace cine; es decir, desde la pantalla. Desde ahí pueden ver las miradas y escuchar las reacciones, que suelen decir más que las palabras y que, claro, las taquillas, los ratings en los servicios de streaming, las estatuillas y las críticas de la prensa especializada.

A su vez, quienes asisten a la proyección miran y comentan, pero al parecer no están atentos a la pantalla, sino a quienes están mirándolos. De alguna forma que usted no puede explicar, al público no le interesa tanto lo que se proyecta, sino las miradas de quienes trabajaron para que esas historias llamadas “cine” se proyectaran, es decir, se contaran. Es más, hay algunas personas, también con pasamontañas, con sus cámaras dirigidas a quienes definen como “artististas de las películas”. Como si la escena en la sala de cine, en la película “Los Carabineros” (Jean Luc Godard, 1963), se invirtiera, y en lugar de ver al carabinero aterrado por el tren que llega, o asomándose para ver a la mujer que se desviste y baña en la tina (todo en una pantalla que, desgarrada, desnuda un muro impúdico y soberbio), quisiéramos mirar, no la mirada del maquinista, ni de la mujer que es mirada, sino la mirada de los hermanos Lumiére.

“Parece que acá los patos le tiran a las escopetas”, está pensando usted, cuando la niña que, según le aclara, se llama “Defensa Zapatista”, le dice que se sienten ya porque la película ya comenzó.

Un niño que, según le aclara, se llama“el Pedrito” –y que ha aparecido a sus espaldas-, le dice a usted, en voz baja: “Es que Defensa es una romántica irremediable. Cree que las películas, si no tienen quien las mire, quien aplauda, ría, llore, se espante, abuchee, se conmueva, reflexione, las celebre o las lamente, se sienten muy solas. ¿Y qué hacen las películas si nadie las mira? ¿Lloran? ¿Se ponen tristes? ¿Se desmayan? No lo sabemos, y Defensa no quiere averiguarlo. Así que siempre asiste cuando pasan una película, no importa cuál sea. Yo ya le demostré que es imposible de resolver ese misterio, porque, para saber si llora una película que nadie mira, tenemos que mirarla. Puede ser que miremos que llora, pero ya no será porque no la miran, porque ya la miró alguien para ver si llora porque no la miran. Así que si miramos que llora, puede ser porque el argumento es muy malo, o la edición, o las actuaciones, o la sonorización, o la escenografía, o la producción, o porque un crítico malora la mal habló, o todo. ¿Entiendes la paradoja? La forma de demostrar la hipótesis, que se infiere de la misma hipótesis, anula la posibilidad de demostrar la hipótesis. Yo le llamo “La paradoja de la película triste”. Le expliqué eso al Sup Galeano, pero el Sup dijo que de las películas no sabe, pero que si no hay palomitas de plano no hay cine y toda especulación es inútil.

Usted está tratando de seguir el planteamiento lógico del niño y piensa que quien llaman “el Sup Galeano” podría ubicarse en lo que el maestro Jorge Ayala Blanco llama “mentalidad comepalomitas”, pero, al sentarse, usted escucha claramente que la niña, como si de una oración se tratara, murmura:

“No tengas pena, hermanita, ya vine ya. Yo te voy a mirar y te voy a aplaudir aunque no me guste lo que pongas, aunque salgan serpientes o arañas, que son muy fieras y mucho me espantan, y luego tengo “quesadillas” cuando me duermo, pero entonces nomás cierro los ojos y ya. Y si está triste tu historia, voy a llorar pero no mucho… bueno, sí un poco bastante, pero depende. Y si cuentas chistes, me voy a reír mucho porque seguro son mejores que las babosadas del Pedrito aquí presente. Y si lo explicas las chingaderas de los malditos capitalismos, lo voy a tomar apunte. Y si cuentas una lucha, te voy a echar unas consignas de “se ve, se siente, ya volvimos a salir”. Y si te bailas, bailo. Y si te cantas, canto. Y si dices soñar, te sueño. Y si gritas despertar, te despierto. Así que aquí estoy, mírame que te miro y que se ponga alegre tu corazón”.

El Pedrito le mira a usted con cara de “te lo dije” y sonríe burlón. La niña se da cuenta y le da un zape. El niño protesta: “Pero si no dije nada”. La niña: “Pero lo pensaste”. El niño: “Acaso estoy pensando nada”, y le guiña a usted un ojo cómplice.

Para esto, junto a usted y en la misma banca, ya hay una banda de niños y niñas, cada quien con un paliacate rojo al cuello o un pasamontañas embozando el rostro. Sin que nadie lo indique expresamente, se van presentando: “Yo soy la Esperanza”, “Yo soy el Pablito”, “Yo soy el Amado”. Y, con una especie de maullido-ladrido, un animalito entre gato y perro brinca al regazo de la niña Defensa Zapatista.

Uno de los niños, el Amado, pregunta “¿Ya comenzó?” “Ya tiene ya”, responde Esperanza. “¿Y las palomitas?”, pregunta el Pablito. El Pedrito responde: “Las quedó el Sup Galeano, dice que los dioses crearon el maíz palomero sólo para los subcomandantes y que quienes quieran quitarle pues machete en el pescuezo, sin filo para que tarde, y oxidado para que se infecte y te tienen que poner inyecciones”. Toda la pandilla se estremece con la palabra “inyecciones”. “Apártenle su lugar a la Calamidad por si llega”, indica Defensa Zapatista. “Y bueno, al Sup también”, añade.

“Lo miré en su ojo que se embraveció”, escucha usted que dice el Pedrito, narrando lo ocurrido cuando le dijo al Sup que tenía que compartir sus palomitas.

“Así que aquí miran tu mirada”, se dice usted para sus adentros, y se añade: “y te obligan a mirar esa mirada que te mira. Vaya problema”.

Alguien pide silencio y la pandilla se calma. Ahora a usted le da tiempo de mirar con atención ese cine incomprensible. Fuera de la absurda ubicación de la pantalla y la disposición del auditorio, todo parece transcurrir con normalidad, pero sólo en apariencia. Usted no recuerda ahora qué película se estaba proyectando. Es más, tampoco recuerda si es que se estaba proyectando algo.

Pero recuerda que… de pronto, la niña con un osito de peluche enmascarado (“yo me llamo Esperanza y me apedillo Zapatista”, recuerda usted que dijo), se pone de pie y, dirigiéndose a la pantalla, la cruza y se sienta del lado de quienes hacen la película. Desde ahí, le hace señas al resto de la pandilla para que se atraviesen. Les siguen los demás espectadores y, como no hay asientos suficientes, quienes hacen cine deben ponerse de pie y buscar lugar en el lado opuesto.

Entonces usted advierte que la pantalla no sólo es transparente, no sólo deja pasar las miradas a uno y otro lado. También deja pasar los cuerpos, como si fuera una ventana, o, mejor aún, una puerta, pero es imposible que exista una pantalla de cine así.

Sigue observando y, supone usted, los papeles se invierten: los espectadores miran desde el lado de quienes hacen cine; y quienes hacen cine miran desde el lado de los espectadores. Un rato están así, y vuelven a cruzarse. El movimiento se repite una y otra vez. Usted ha tomado posición en un costado, así que puede apreciar eso que algo tiene de danza anacrónica.

Quienes no cruzan cambiando de asiento y de perspectiva, se dedican al antiguo deporte de arrojar palomitas a la pantalla. Aunque, claro, los proyectiles no rebotan, sino que atraviesan al otro lado. Así que pronto se arma una batalla campal de maíz palomero: público contra cineastas. Ganan cineastas, pero no porque tengan mejor puntería o porque sean más. De hecho son menos, y no le atinan ni al cerro del que baja la niebla como una larga nagua; pero el público, a pesar de superar en cantidad y puntería al equipo contrario, se quedó sin parque porque, como debe de ser, se comió la munición, o sea, las palomitas.

“Está cabrón”, escucha usted que una de quienes hacen cine le dice a otro, “porque no miras que miren tu película, sino que miras como que te miran el corazón, te lo quitan, lo desarman, lo desarreglan y te lo vuelven a poner como si nada. No vuelvo a venir. O sí. O no sé. Y todo sin una palabra. Con decirte que añoro las críticas con las que la prensa especializada destrozó mi ópera prima.” El hombre a su lado no responde, está ocupado acomodándose la chamarra para que no se le vea la herida en el pecho.

Pasado el zafarrancho palomero, el vaivén no se detiene. Sí, el caos es evidente, pero tiene una especie de coreografía involuntaria, como en los primeros dibujos animados.

Ahí están las dos partes: quienes se muestran detrás de un pasamontañas y quienes se muestran detrás de una película. Fuera de eso, no tienen nada en común, pero la pantalla les convoca. Es ella la que define los lugares, los movimientos, los incesantes intercambios.

La pantalla es… ¿cómo decirlo?, sí, un puente.

Pero eso no es posible…

¿O sí?

-*-

En base a lo anteriormente expuesto, la Comisión Sexta del EZLN, invita a los hombres, mujeres, otroas, niños y ancianos de la Sexta, del CNI y de las redes de apoyo al CIG en todo el mundo, y, bueno, a l@s cinéfil@s que puedan y quieran, al

FESTIVAL DE CINE

“PUY TA CUXLEJALTIC”

(“Caracol de nuestra Vida”),

Cuya primera edición (suponemos que será anual) se realizará en el Caracol zapatista de Oventik, en las montañas del Sureste Mexicano (con proyecciones alternas en el CIDECI de San Cristóbal de las Casas, Chiapas), del 1 al 5 de noviembre de este año del 2018.

Las películas que se exhibirán y las actividades en el mentado festival (que al parecer incluyen, entre otros absurdos: una mesa no redonda, tal vez rectangular, sobre… ¡¿futbol?! ¿Pero no es un festival de cine?; ¿Una película que se lee y dirigida por un escarabajo esquizofrénico?), se darán a conocer públicamente en unos días más (o eso esperamos).

-*-

(continuará…)

Desde la sala de cine “Comandanta Ramona”

Por la Comisión Sexta del EZLN.

El Sup Galeano, fumando, irresponsable, en la cabina de proyección.
(no soy irresponsable, bueno, sí, pero no es el tema; estoy apoyando los efectos especiales, ¿qué tal que esos días no hay niebla? ¿Ah, verdad? Y no me ganaron la mantecada, fui despojado, no es lo mismo. Y no miro películas de encueradas, son mis clases de anatomía por correspondencia; lo que pasa es que Defensa Zapatista me está autocriticándome por machito, pero, bueno, depende… ¿qué? ¿Ya se acabó? Okela, ¿no les digo?)

México, Octubre del 2018.

97170470_236652490766423_7929562299130445824_n.jpg

Comparte esta entrada:

Compartir en WhatsApp Compartir en Telegram Compartir en X (Twitter) Compartir en Pinterest Compartir en LinkedIn Compartir en Facebook

Categorías: Convocatorias, Miradoriu

Barra lateral principal

soldepazpachakuti

Colectivo internacionalista en aras de la transformación social.
✊ 27 años de militancia.
🛖 Acompañamiento a los pueblos y movimientos indígenas.

🎉 ¡Hoy es un día especial! ANAMURI, organización d 🎉 ¡Hoy es un día especial! ANAMURI, organización de mujeres campesinas ejemplo en la lucha por la soberanía alimentaria y la defensa de la tierra, cumple años de resistencia y transformación. 🌱👩‍🌾

Enviamos este fraterno saludo para celebrar su trayectoria inspiradora y reafirmar nuestro compromiso con la justicia social, la igualdad de género y la protección de nuestros territorios. 🤝✨

#ANAMURI #MujeresCampesinas #SoberaníaAlimentaria #JusticiaSocial #TierraYVida #IgualdadDeGénero #LatinoaméricaUnida
Síguenos

Entradas recientes

  • AMAzonía. FOSPA 2026
  • Celebración de los Derechos de los PUEBLOS Indígenas.
  • Tiempo Indígena. Tiempo Pachakuti.
  • Ante el nuevo escenario colombiano. ¡ ALERTA !
  • Hiroshima 81

Comentarios recientes

  1. Carlos angulo en Cita en el CONGRESO: ¿Paz para Colombia?
  2. Sergio Álvarez García en Iniciativa Manifiesto en defensa de la PAZ, no a la escalada militar que conduce a la III guerra mundial
  3. Olaya en Iniciativa Manifiesto en defensa de la PAZ, no a la escalada militar que conduce a la III guerra mundial
  4. Pilar Cartón en Iniciativa Manifiesto en defensa de la PAZ, no a la escalada militar que conduce a la III guerra mundial
  5. blanca martinez bueno en Iniciativa Manifiesto en defensa de la PAZ, no a la escalada militar que conduce a la III guerra mundial

Archivos

  • agosto 2026
  • julio 2026
  • junio 2026
  • mayo 2026
  • abril 2026
  • marzo 2026
  • febrero 2026
  • enero 2026
  • diciembre 2025
  • noviembre 2025
  • octubre 2025
  • septiembre 2025
  • agosto 2025
  • julio 2025
  • junio 2025
  • mayo 2025
  • abril 2025
  • marzo 2025
  • febrero 2025
  • enero 2025
  • diciembre 2024
  • noviembre 2024
  • octubre 2024
  • septiembre 2024
  • agosto 2024
  • julio 2024
  • junio 2024
  • mayo 2024
  • abril 2024
  • marzo 2024
  • febrero 2024
  • enero 2024
  • diciembre 2023
  • noviembre 2023
  • octubre 2023
  • septiembre 2023
  • agosto 2023
  • julio 2023
  • junio 2023
  • mayo 2023
  • abril 2023
  • marzo 2023
  • febrero 2023
  • enero 2023
  • diciembre 2022
  • noviembre 2022
  • octubre 2022
  • septiembre 2022
  • agosto 2022
  • julio 2022
  • junio 2022
  • mayo 2022
  • abril 2022
  • marzo 2022
  • febrero 2022
  • enero 2022
  • diciembre 2021
  • noviembre 2021
  • octubre 2021
  • septiembre 2021
  • agosto 2021
  • julio 2021
  • junio 2021
  • mayo 2021
  • abril 2021
  • marzo 2021
  • febrero 2021
  • enero 2021
  • diciembre 2020
  • noviembre 2020
  • octubre 2020
  • septiembre 2020
  • agosto 2020
  • julio 2020
  • junio 2020
  • mayo 2020
  • abril 2020
  • marzo 2020
  • febrero 2020
  • enero 2020
  • diciembre 2019
  • noviembre 2019
  • octubre 2019
  • septiembre 2019
  • agosto 2019
  • julio 2019
  • junio 2019
  • mayo 2019
  • abril 2019
  • marzo 2019
  • febrero 2019
  • enero 2019
  • diciembre 2018
  • noviembre 2018
  • octubre 2018
  • septiembre 2018
  • agosto 2018
  • julio 2018
  • junio 2018
  • mayo 2018
  • abril 2018
  • marzo 2018
  • febrero 2018
  • enero 2018
  • diciembre 2017
  • noviembre 2017
  • octubre 2017
  • septiembre 2017
  • agosto 2017
  • julio 2017
  • junio 2017
  • mayo 2017
  • abril 2017
  • marzo 2017
  • febrero 2017
  • enero 2017
  • diciembre 2016
  • noviembre 2016
  • octubre 2016
  • septiembre 2016
  • agosto 2016
  • julio 2016
  • junio 2016
  • mayo 2016
  • abril 2016
  • marzo 2016
  • febrero 2016
  • enero 2016
  • diciembre 2015
  • noviembre 2015
  • octubre 2015
  • septiembre 2015
  • agosto 2015
  • julio 2015
  • junio 2015
  • mayo 2015
  • abril 2015
  • marzo 2015
  • febrero 2015
  • enero 2015
  • diciembre 2014
  • noviembre 2014
  • octubre 2014
  • septiembre 2014
  • agosto 2014
  • julio 2014
  • junio 2014
  • mayo 2014
  • abril 2014
  • marzo 2014
  • febrero 2014
  • enero 2014
  • diciembre 2013
  • noviembre 2013
  • octubre 2013
  • septiembre 2013
  • agosto 2013
  • julio 2013
  • junio 2013
  • mayo 2013
  • abril 2013
  • marzo 2013
  • febrero 2013
  • enero 2013
  • diciembre 2012
  • noviembre 2012
  • octubre 2012
  • septiembre 2012
  • agosto 2012
  • julio 2012
  • junio 2012
  • mayo 2012
  • abril 2012
  • marzo 2012
  • febrero 2012
  • enero 2012
  • diciembre 2011
  • noviembre 2011
  • octubre 2011
  • septiembre 2011
  • agosto 2011
  • julio 2011
  • junio 2011
  • mayo 2011
  • abril 2011
  • marzo 2011
  • febrero 2011
  • enero 2011
  • diciembre 2010
  • noviembre 2010
  • octubre 2010
  • septiembre 2010
  • agosto 2010
  • julio 2010
  • junio 2010
  • mayo 2010
  • abril 2010
  • marzo 2010
  • febrero 2010
  • enero 2010
  • diciembre 2009
  • noviembre 2009
  • octubre 2009
  • septiembre 2009
  • agosto 2009
  • julio 2009
  • junio 2009
  • mayo 2009
  • abril 2009
  • diciembre 2008
  • noviembre 2008
  • octubre 2008
  • agosto 2008
  • mayo 2008
  • abril 2008
  • febrero 2008
  • noviembre 2007
  • octubre 2007
  • julio 2007
  • junio 2007
  • mayo 2007
  • abril 2007
  • marzo 2007
  • enero 2007
  • diciembre 2006
  • noviembre 2006
  • octubre 2006
  • septiembre 2006
  • agosto 2006
  • julio 2006
  • mayo 2006
  • abril 2006
  • febrero 2006
  • enero 2006
  • noviembre 2005
  • julio 2005
  • mayo 2005
  • abril 2005
  • noviembre 2004
  • octubre 2004
  • abril 2004
  • marzo 2004
  • noviembre 2003
  • abril 2003
  • noviembre 2002
  • abril 2002

Categorías

  • 20 aniversario Pachakuti: internacionalismo
  • ACTUALIDAD
  • Alcuentru de muyeres Activistes pola Paz
  • Alcuentru de muyeres defensoras de la Soberanía para el Bien Común
  • Alcuentru de Muyeres en llucha escontra la Impunidá.
  • Alcuentru de muyeres: Guardianas de la Pachamama
  • América Latina en movimiento
  • Asambleas
  • AULA CRÍTICA
  • BAILA
  • Bolivar que camina por América Latina
  • Campaña Internacional contra el Paramilitarismo en Colombia
  • Campañas y Alianzas
  • COME
  • Conservatorios de muyeres
  • Contra Coca-Cola
  • Convocatorias
  • Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas
  • DELEGACIÓN ASTURIANA – DDHH – COLOMBIA
  • Derechos
  • Descolonizando el territoriu pal bon vivir
  • Documentación
  • El cómic
  • En defensa de la Madre Tierra. El Buen Vivir frente al crimen climático
  • Enlaces
  • Hemeroteca
  • Hemeroteca 2005
  • Hemeroteca 2006
  • Hemeroteca 2007
  • Hemeroteca 2008
  • Hemeroteca 2009
  • Hemeroteca 2010
  • Hemeroteca 2011
  • Hemeroteca 2012
  • Hemeroteca 2013
  • Hemeroteca 2014
  • Hemeroteca 2015
  • Hemeroteca 2016
  • Hemeroteca 2017
  • Hemeroteca 2018
  • Hemeroteca 2019
  • Hemeroteca 2020
  • Hemeroteca 2021
  • Hemeroteca 2022
  • Hemeroteca 2023
  • hemeroteca 2024
  • hemeroteca 2025
  • Hemeroteca 2025.
  • Hemeroteca 2026
  • II DELEGACIÓN ASTURIANA – DDHH – COLOMBIA
  • III DELEGACIÓN ASTURIANA – DDHH – COLOMBIA
  • III Encuentro Internacional “Territorio y Vida”
  • Informe DDHH Honduras
  • IV DELEGACIÓN ASTURIANA – DDHH – COLOMBIA
  • IX DELEGACIÓN ASTURIANA – DDHH – COLOMBIA
  • Justiclima
  • La EDUCACIÓN que NECESITAMOS para el MUNDO que QUEREMOS
  • LA OBRA
  • Las semillas, patrimonio de la humanidad
  • Latifundio Inmoral
  • Materiales
  • Militarismo NO
  • Miradoriu
  • Miradoriu de Muyeres Indíxenes frente a la depredación del planeta
  • Muyeres constructores de paz
  • MUYERES d’América Llatina en movimientu
  • Muyeres defendiendo los Bienes Comunes para transformar la economía y la sociedad
  • Muyeres del mundu: Valores ecosociales vs Extractivismo depredador
  • Muyeres en rebeldía descolonizadoras del pensamiento
  • Muyeres Indíxenes
  • Muyeres pola defensa de la alimentación, equidad y soberanía
  • Muyeres reafirmando Drechos – los Drechos de los Pueblos
  • Nota SOL
  • Organizaciones
  • Pachakuti
  • Palestina
  • PAV
  • Por la Justicia Social y Ambiental en defensa de los bienes comunes
  • Publicaciones
  • Reforma Agraria y Recursos Naturales: Una exigencia de los Pueblos.
  • Resistencia
  • Sabiduría
  • Sensibilización
  • Sin categoría
  • Soberanía alimentaria
  • Sobre Amazonía. Territorio de VIDA
  • Timo de los Agrocarburantes
  • Tribunal Pola Xusticia Climática
  • V DELEGACIÓN ASTURIANA – DDHH – COLOMBIA
  • VI DELEGACIÓN ASTURIANA – DDHH – COLOMBIA
  • Vídeos
  • VII DELEGACIÓN ASTURIANA – DDHH – COLOMBIA
  • VIII DELEGACIÓN ASTURIANA – DDHH – COLOMBIA
  • VIII Foro Social PanAmazónico
  • VISTE
  • Voces de Muyer. Enredaes na Comunicación Alternativa
  • X DELEGACIÓN ASTURIANA – DDHH – COLOMBIA
  • XI Congreso FENSUAGRO
  • XI DELEGACIÓN ASTURIANA – DDHH – COLOMBIA
  • XII DELEGACIÓN ASTURIANA – DDHH – COLOMBIA
  • XIII Delegación asturiana DDHH Colombia
  • XIV Delegación asturiana DDHH Colombia
  • XV Delegación asturiana DDHH Colombia
  • XVI Delegación asturiana DDHH Colombia
  • XVII DELEGACIÓN ASTURIANA DDHH COLOMBIA

Copyright © 2002–2026 · Soldepaz Pachakuti

  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Política de Cookies
  • Configurar Cookies
  • Contacto
Aviso de Cookies
Como ya supondrás, usamos cookies propias y de terceros. Estas tienen finalidades técnicas, analíticas y multimedia. Si te parece bien, simplemente haz clic en «Aceptar todo». También puedes elegir qué tipo de cookies quieres haciendo clic en «Configurar». Para más información puedes leer nuestra política de cookies
Configuración Rechazar todo Aceptar todo
Aviso de Cookies
En esta pantalla puedes elegir qué cookies aceptas de manera selectiva. Para más información puedes leer nuestra política de cookies
  • Necesarias
    Estas cookies no son opcionales. Son necesarias para que funcione la web.
  • Estadísticas
    Recogen datos anónimos que nos indican cómo se usa la web y que páginas interesan más para poder seguir creando contenidos de tu interés.
  • Experiencia y Multimedia
    Guardan configuraciones para que la web funcione lo mejor posible durante tu visita. Si rechaza estas cookies, algunas funcionalidades desaparecerán, entre ellas, la reproducción de vídeos y otros contenidos insertados.
  • Marketing
    Al compartir tus intereses y comportamiento mientras visitas nuestro sitio, aumentas la posibilidad de ver contenido y ofertas personalizados.
Guardar Rechazar todo Aceptar todo