en aislamiento voluntario.

Pertinente pregunta en Publico.es: ¿Tiene un pueblo indígena derecho a que se le deje en paz?
Y se reporta el “juicio histórico” de una organización indígena, que representa los intereses del varios pueblos originarios, entre ellos el mashco piro en la Amazonía peruana.

¿los mashco piro.. ¿y esos quiénes son?.
Pues nada más y nada menos que un Pueblo semi nómada, que tras más de un siglo de masacres, huidas, desplazamientos y ataque de las empresas extractivas, han decidido, seguir en aislamiento voluntario, o sea sin contacto con la “civilización” que los destruye.
Quienes los atacan (entre ellos los madereros de la fiebre de la caoba) los llaman despectivamente calatos, precisamente para negar la identidad como pueblo de los mashco piro, con el argumento de que si no existe un pueblo reconocido, no hay obligación de proteger su territorio. El gobierno hace estimaciones de 750 personas, mientras que otras investigaciones dicen que son más de 7mil en aquella región de Madre de Dios, visitada hace unos años por el Papa de los católicos, y “colocada en el mapa” de la literatura por el cubano Carpentier, en Los Pasos Perdidos , en los años 50.

Y hay una relación asturiana con este pueblo, pues el antropólogo nacido en Nembra, Ricardo Álvarez Lobo, dominico, publicaba el 1960 «LOS PIROS: Mitos, Leyendas, Cuentos», en base a su seguimiento, apoyo y conocimiento de los pueblos de la región amazónica.
De Nembra son conocidas otras dominicas y dominicos. Entre ellos Chepe Álvarez Lobo, cuya función pedagógica se desarrolló sobre todo en Chinandega-Nicaragua, siendo una de las últimas personas (desde luego la última asturiana, y en llingua asturiana fue la conversación larga como nos documentó), que compartió en Costa Rica con el cura de la cuenca minera Gaspar García Laviana, que en aquella santa bárbara de 1978 era ya comandante sandinista, y unos días después iba a fallecer en un enfrentamiento o emboscada de la guardia somocista.
Chepe, al volver a Asturias tras 40 años de misionero, tradujo al asturiano de Aller (que tiene sus propias variantes) varios libros de él mismo (biógrafo del obispo Valdivieso, que defendía los derechos indígenas en el siglo XVI), y también el de su hermano: “Los Piros, leyendes, cuentos, mitos”.

Su hermano Ricardo, “liberador de las esclavitudes”, falleció a los 88, y se dice que 60 los pasó allá en Perú. Y se dice que logró alianzas y juntanzas entre pueblos amazónicos como los yines, amahuacas, yaminahuas, matsiguengas, ashaninkas y sharas, en una de cuyas comunidades llegó a ser su primer alcalde.
Entre sus obras escritas, además de la ya citada, están «Los Piros: Hijos de Dioses», «TSLA. Etnohistoria del Urubamba y Alto Ucayali», «Historia de Sepahua. 11 tomos», «Sepahua, viviendo la Esperanza», “Ensayos Amazónicos”, y «El otro es mi espejo», todas de contenido relacionado con los Pueblos indígenas.

Su Tesis de Doctorado, en la Sorbona de París, había sido con el tema “Las estructuras sociales, políticas y económicas de los Piros”. De hecho se dice que sus amigos le llamaban “el Piro”.
Así es que sí “los Piros” han sido “bien estudiados”. Y ahora quieren que les dejen en paz.
Dicen que dijo, Ricardo, en su defensa: “El futuro de las sociedades nativas deber partir de la práctica de la interculturalidad y asociada a los derechos humanos, a la identidad histórica, a una educación integral; al rechazo del etnocéntrismo, del racismo y del conformismo.
Las reglas de moralidad en el mundo indígena amazónico se basan en la equidad y el equilibrio con el cosmos y la sociedad”.

“En la actualidad el nativo es más marginado que nunca. Se le margina por sus características racionales y culturales, pero también por otro racismo más hiriente, que es el racismo llamado «inteligente»: se le margina por su «pensamiento prelógico», por su «mentalidad mágico-religiosa», por su forma de pensar «distinta». Todo esto a pesar de la proclamación de los Derechos Humanos.”
Cuando la fiebre del caucho arrasó la Amazonía y miles de indígenas fueron esclavizados, los mashco piro se internaron en lo más profundo de la selva, cerca de las remotas cabeceras de los ríos, y allí se han mantenido alejados, ocultos y evitando todo contacto. Y allí permanecen sus descendientes, huyendo del rugido de las motosierras.
El aislamiento voluntario es una estrategia de sobrevivencia colectiva, y está reconocido entre los DERECHOS de los pueblos indígenas.
El Mecanismo de Expertos de la ONU ha señalado que, para los Pueblos Indígenas en aislamiento voluntario, el derecho a la libre determinación debe entenderse como una garantía de respeto a su decisión de permanecer en aislamiento, y su derecho a la vida puede ser violado si se les niega su derecho a la libre determinación.


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