Desde Asturias.

Bienvenidas a esta acción simbólica coordinada en diversos lugares del mundo
Lo hacemos para EXIGIR la liberación del doctor Abu Safiya y los 10 mil prisioneras y prisioneros del sionismo en Palestina.

Han pasado ya más de Mil días (y 78 años) de genocidio.
Más de mil días de ataques indiscriminados y bombardeos contra la población civil. Un día tras otro, durante más de mil días, sembrando muerte y destruyendo cualquier medio de vida posible.
Más de 73.000 personas han sido asesinadas.
Más de 2 millones de personas desplazadas de sus hogares.
Más de 21.500 niñas y niños exterminados. Entre los que al menos 1.022 eran bebés.

Son cifras insoportables. Detrás de cada una de ellas hay una vida, una familia o una persona obligada a huir sin saber si algún día podrá volver. Y ante todo esto, la pregunta es inevitable: ¿Qué más tiene que pasar? ¿Qué está haciendo el mundo para detenerlo?
RECHAZAMOS la pasividad de la comunidad internacional: Y frente a su inacción, nuestra insistencia. https://vimeo.com/1208996146
Hoy, en jornada global, llamamos la atención sobre los miles de prisioneros palestinos, y afinamos, hoy, la mirada sobre las numerosas personas del sector sanitario, asesinadas, torturadas, prisioneras por intentar ejercer su labor.

1.700 trabajadoras-es sanitarios asesinados, mientras que al menos 83 permanecen detenidos en cárceles sionistas.
El doctor Abu Safiya lleva en detención arbitraria sin cargos ni juicio en prisiones israelíes desde que el 27 de diciembre de 2024 fuese arrestado cuando estaba de guardia en el hospital Kamal Adwan.
“La información recibida sobre el deterioro de las condiciones de reclusión del doctor Hussam Abu Safiya es realmente terrible. Nos alarman profundamente los informes de su abogado que indican que la vida del doctor corre peligro inminente en su detención ilegal continuada. Es inaceptable que un pediatra que dedica su vida a salvar la de otras personas en la Franja de Gaza ocupada esté siendo sometido a tortura y otros malos tratos (incluidos graves abusos físicos y psicológicos y reclusión prolongada en régimen de aislamiento) mientras permanece detenido sin ninguna justificación”, ha afirmado Erika Guevara Rosas, de Amnistía Internacional.

El hijo del doctor, Elyas, nos dice “Mi padre no podía respirar. Mi padre no podía hablar. Su rostro estaba desfigurado por marcas de tortura y dolor, especialmente después de la última sesión judicial celebrada en Jerusalén, en la Corte Suprema. […] Seguimos implorando, apelando y exhortando a todas las personas libres del mundo y a todos quienes conservan un ápice de humanidad en el corazón a que salven la vida de mi padre antes de que sea demasiado tarde”.

«El silencio del mundo hoy podría significar la pérdida de una vida humana inocente. El tiempo se agota, e instamos a la comunidad internacional a que intervenga antes de que sea demasiado tarde».

Tiene un pasaporte de Kazajistán y podía haber salido de Gaza hace mucho tiempo, pero se negó a dejar atrás a los heridos. A pesar de los constantes bombardeos y del vengativo asesinato de su hijo de quince años a finales de octubre por parte de Israel, Abu Safiya estaba comprometido con sus pacientes.
NOS SUMAMOS al movimiento de solidaridad de trabajadoras-es de la salud de todo el mundo, de organizaciones sindicales, derechos humanos, instituciones, que reclaman la inmediata liberación del galeno.
También la ONU exigió este miércoles su liberación, también expresó que el trato de los guardias penitenciarios israelíes hacia los detenidos palestinos genera serias preocupaciones sobre posibles violaciones al derecho internacional, las cuales podrían constituir crímenes internacionales.

En septiembre de 2025, la misma comisión de la ONU concluyó que las autoridades israelíes cometieron genocidio al atacar de forma sistemática el sistema sanitario y al personal médico en Gaza desde octubre de 2023.

Boicot a Israel y romper todas las relaciones con el estado criminal. Y desde luego revertir el contrato que le otorgaría el control de estos puertos a una empresa del sionismo.



Armando Lozano: al doctor Abu Safiya.
Este es mi martirio,
os lo entrego sobre un suelo de cemento.
Estas son mis heridas,

sangre derramada por los zombis del mundo.
Estas son mis manos esposadas,
alaridos que todavía anuncian la paz.
Este es mi cuerpo roto,
mostrando el camino a los que quieran ver.
Esta es mi agonía,
labios amoratados que escupen tiernas palabras.
Este soy yo, tu ángel, tu inspiración,
una historia de amor para los niños de Gaza,
consuelo sin límite para los que todavía creen en la Humanidad.
Y en esta negrura, encontraréis destellos de blanco,
y en este infinito vacío, hallaréis fuego que todo revive,
y en mi muerte, un evangelio para los miserables,
y en esta aparente derrota, una completa victoria.

Somos como el mar, como las nubes,
vamos sembrando justicia y bondad
por los surcos de una tierra masacrada.
¡Hay que formar creyentes en la utopía
más grandes que sus propios verdugos!
¡Hay que derramar ríos de lágrimas
para resucitar a tanto corazón sin esperanza!
Y
tu cuerpo iluminado se aparecerá por las casas,
y las historias de tu cariño amamantarán a los niños,
y tu sacrificio correrá de boca en boca, de familia en familia,
hasta ser un símbolo eterno de lo bello y lo humano.
Tu ejemplo, querido doctor, es nuestro mayor orgullo.





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