Premio a la VIDA de Langreo al COPINH.

A recibir, en nombre del COPINH, el Premio a la Vida en Langreo, llega el comunero Marcelino Miranda.
Su comunidad de procedencia, como todas, tiene una historia de luchas y conquistas.
A finales de 2024 y gracias a la lucha incansable del COPINH, el Instituto Nacional Agrario (INA), entregó el título de propiedad de 1064 manzanas de tierras a la comunidad de Montaña Verde.

Fue el resultado de más de 25 años de resistencia y exigencia por parte de la comunidad, que finalmente veía garantizado su derecho ancestral.
La entrega simbolizó la continuidad de la lucha y la cultura para las nuevas generaciones presentes en el evento.
El COPINH, junto a las comunidades organizadas, sigue defendiendo y exigiendo los derechos territoriales.

Junto a este avance es significativo, el COPINH sigue liderando nueve procesos de demanda de tierras de diversas comunidades organizadas, enfrentando aún grandes desafíos para que los derechos territoriales de los pueblos indígenas, conforme a los estándares internacionales, se conviertan en una realidad para los pueblos.
Aquel día de alegría se decía:
¡COPINH celebra un hito más en la búsqueda de autonomía territorial!
Compartimos algunas fotografías históricas en la lucha por el titulo comunitario de Montaña Verde, Lempira y un poema de nuestra compañera Melissa Cardoza sobre la lucha

Hoy, al mirar estas fotos históricas, representativas de toda la lucha por la tierra y la libertad, recordamos con honor y gratitud a los compañeros y compañeras que, con valentía, enfrentaron años de represión y persecución. Algunos estuvieron presos por su lucha, pero nunca abandonaron su sueño de justicia territorial y autonomía para su pueblo.

Estas imágenes son testigos de 25 años de resistencia. En cada una de ellas se refleja la fuerza y la determinación de las comunidades, que han trabajado incansablemente para que hoy podamos celebrar la entrega del título comunitario en Montaña Verde.

El COPINH y las comunidades organizadas seguiremos defendiendo y exigiendo nuestros derechos territoriales.
¡En Montaña Verde, la lucha florece!
Las 2 mil familias de Montaña Verde viven gracias a la siembra de maíz, frijoles, yuca, plátano, camote, caña, malanga, hortalizas y café. La comunidad entregó a cada familia, independientemente si es mujer u hombre, una hectárea de tierra para la producción familiar. Luego se trabaja lo colectivo, así se garantiza que los alimentos lleguen a todos y todas. El resto de necesidades como ropa, calzado, medicinas y demás productos de consumo, se logran con la venta del café.
Montaña Verde es de las pocas comunidades indígenas en Honduras que tiene un autogobierno. La convivencia entre los habitantes es regulada por un reglamento construido en asamblea comunitaria, que logra garantizar los derechos que las leyes nacionales y el Convenio 169 de la OIT, da a los pueblos indígenas. “Para nosotros son ordenanzas que nos recuerdan el respeto al bosque, a la tierra, a los animalitos, el respeto entre hombres y mujeres”.

Reglamento:
- No a la venta de bebidas alcohólicas y otras drogas.
- Aprovechamiento y buen uso del bosque.
- El predio de tierra entregado no es negociable.
- Participación activa en la lucha comunitaria.
- Respetar los límites y buen comportamiento con los vecinos y vecinas.
- No brindar posada a personas extrañas o contrarias a la lucha.
- No tener perros bravos en las casas, si los hay, se debe tomar medidas de prevención.
- Prohibido el uso de los venenos tóxicos que lastiman la tierra.
- Se prohíbe la contaminación de las fuentes de agua a través de aguas mieles y otros contaminantes
- Se prohíbe la caza de animales.
- Prohibido la vagancia de personas a altas horas de la noche.
- Prohibido conducir a alta velocidad.
- Respeto a los actos religiosos.
- Prohibida la portación de armas.
- Prohibido el tráfico de drogas, personas y armas.
- No quemar para cultivar.

Para Marcelino Miranda al cumplir el reglamento y creer en el autogobierno se está respetando a la comunidad y su colectividad. “Sabemos que en medio de las amenazas que continúan para nuestro bosque y bienes naturales, lo único que hará que no nos despojen de nuestras tierras, es seguir juntos, organizados, cuidando y respetando la madre tierra, evitando que las montañas sean arrebatadas para vender oxígeno, las aguas sean represadas, el bosque talado y los cultivos comercializados al mejor postor, sin importar que ahora es la garantía de vida de Montaña Verde”.

La historia de Montaña Verde es una de las muchas historias de violencia y de diaria negación de los derechos humanos de los pueblos indígenas. Una ordinaria historia centroamericana, que ve contrapuestos por un lado los ricos latifundistas, interesados por el control de la tierra, las fuentes de agua y del comercio de la preciosa madera de las selvas vírgenes de las comunidades, y por el otro la población autóctona, que vigila y protege los recursos naturales presentes en su territorio.

Los intereses económicos ligados a las tierras de Montaña Verdes son fuertes, así que la lucha de los indígenas lencas afiliados al COPINH tuvo fuertes repercusiones en todo el país.
Los terratenientes enemigos de la comunidad resultan ligados a los fuertes poderes del país, y del Partido Nacional, que acaba de nuevo de asumir el gobierno, con implicación directa de Trump.
Marcelino Miranda (y su hermano Leonardo) fueron presos de conciencia en las campañas de Amnistía Internacional. Fueron apresados y torturados durante tres años, hasta lograr su absolución.

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