SOLO ES EL SALADO/ 19 de febrero y la ignominia

SOLO ES EL SALADO, SOLO...

Para qué contar?
el miedo enmudece
para qué detalles?
el terror no recuerda
solo pasos perdidos
olores de muerte
gritos que denuncian
dolores silenciados...

El tiempo,
agonizante avanza
no quiere ver más
el viento,
fuerte arremete
para no respirar...
solo es el vacío
deambulando suspendido
solo es la muerte y sus hijos
solo es el Salado, solo
de sangre seca
de cuerpos mutilados
de evidencia pétrea
de horrores imborrables

Es febrero 19
del año 2000
es tiempo agonizante
que impune avanza
es viento que no respira
olores de muerte
y solo es el vacío de pasos perdidos
solo es la muerte y sus hijos
solo es el Salado, solo...


MAURICIO J. AVILEZ A.
Poeta y teologo
Investigador del CEIS
 
 
Asturias en El Salado. Uno de los sobrevivientes, Lucho Torres, estuvo después acogido al programa asturiano de protección.
http://www.pachakuti.org/textos/campanas/paracos/lucho.htm
 
http://www.pachakuti.org/textos/hemeroteca/2009_1/8marzo.html
 
http://www.nodo50.org/tortuga/Un-ex-jefe-paramilitar-colombiano
 
 
...entre el 15 y 19 de febrero del 2000 en el corregimiento de El Salado, jurisdicción del municipio de El Carmen de Bolívar, grupos paramilitares asesinan a un número indeterminado de campesinos que sobrepasan el medio centenar, muy a pesar  que las autoridades se encontraban al tanto de la presencia y el accionar de grupos armados al margen de la ley en la zona.

Se indica que el 15 de febrero de 2000, el director seccional del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de Bolívar envió un oficio al comandante de la Primera Brigada de Infantería de Marina alertándolo sobre el inicio de acciones de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en el área comprendida entre los municipios de San Jacinto y El Carmen de Bolívar e indicando además que, según la información recopilada, el grupo operaría inicialmente con un número aproximado de entre 80 y 100 hombres. Se alega que a pesar de esta alerta no se habrían adoptado acciones destinadas a proteger a la población civil.

Sólo por citar un solo caso de la horrenda masacre, como para dejar constancia del terrorismo de estado del cual viene siendo objeto la población más pobre de Colombia, y como en aquella oportunidad el contralmirante Rodrigo Quiñónez Cárdenas y el teniente coronel Harold Afranio Mantilla Serrano perseguían a rebeldes por un lado para que por el otro Carlos Castaño y Salvatore Mancuso asesinaran vilmente a la población del Salado, hoy esos mismos paramilitares estén sembrando el terror ya no solamente en el campo sino también en las ciudades y este gobierno desde sus confortables oficinas vociferan el fin del paramilitarismo en Colombia.

“A la madre comunitaria [Rosmira] la cogieron y la amarraron con una cuerda en la cabeza, en cada lado de la cuerda dos paramilitares jalaban hasta que la ahorcaron antes le cortaron las orejas y para que sintiera dolor, le amarraron una bolsa alrededor de la cabeza, la chuzaban con cuchillos, le cortaron el cabello, le pegaron y luego la acribillaron a balazos”, fue uno de los tantos cuadros de barbarie de los paramilitares, en la actualidad tratados con tanta consideración por el gobierno colombiano, que les benefició con la ley de "justicia y paz".