Pachakuti 20 años que es mucho..

“Cada vez se hace más necesario que la solidaridad internacionalista se convierta en una divisa inseparable de los movimientos populares, en todo el mundo”.

El pachakuti es milenario y eterno.. pero en su versión astur, como colectivo internacionalista, que se nutre también de otras aspiraciones y experiencias solidarias que fueron fértiles en Asturias

y que provenía asimismo en una parte de sus siglas de la sodepaz que nació en 1987.. bien podría formal y efectivamente considerarse su nacencia hace 20 años. Y hay que celebrarlo.. conmemorarlo, rememorarlo, evocarlo, memorializarlo, festejarlo...

Como este año, por decir algo, habría un número también redondo en el nacimiento del CHE un 14 de junio de 1928, y este personaje dimensiona buena parte de las construcciones del internacionalismo..

bien pudiéramos juntarnos, aliarnos, en torno a esas fechas, que anuncian ya el Inti Raymi, el año nuevo andino y el We Tripantu, el año nuevo mapuche 21-24 junio..

así que alrededor de estas fechas, que anuncian sincretismo entre izquierda tradicional y emergencia indígena... al menos reflexionar y debatir , festejar, y con ello vigorizar una ferramienta sencilla del internacionalismo… en tiempos de las muy necesarias transformaciones profundas, que es lo que viene a significar el pachakuti.

Delles coses:

Chiapas. Un mundo donde quepan muchos mundos.

Si en la memoria reciente el territorio astur ha sabido desarrollar campañas internacionalistas de mucha enjundia, intermitentes unas, en Nicaragua, en El Salvador, con Guatemala, de mayor permanencia en el tiempo con el Sahara, Palestina o Cuba..

..la penúltima de las influencias en el pachakuti-astur tiene que ver con la plataforma asturiana de SOLidaridad con Chiapas , nacida al calor de la insurgencia neozapatista del primero de enero de 1994, y que supo desarrollar una abundante cascada de iniciativas para dar a conocer el acontecimiento chiapaneco, o para propiciar visitas varias en caravanas “de los del color de la tierra”, campamentos de paz, o participar en los encuentros intergalácticos organizados por el EZLN en los Aguascalientes posteriormente devenidos en Caracoles zapatistas.

Y es que.. cuando esta gente con el pañuelo en la cara dejó de aparecer en los medios, también decayó el entusiasmo por acá, y… hecho para la historia pequeña, todita la primera junta del pachakuti provenía de esa militancia solidaria. Algo se nos habrá pegado y quedado de aquella alegre rebeldía y digna rabia, que sigue bregando, comunitariamente, en la construcción de vida y la demanda de Derechos en el sureste mexicano..

Y antes Centroamérica en rebeldía.

Antes del interés solidario por el neozapatismo y sus propuestas, habían sido las insurgencias, guerras de exterminio, contras y recontras, en CentroAmérica, de influencias antiimperialistas basadas en figuras emblemáticas como Farabundo Martí, Sandino, o más anteriores rebeldes frente a la invasión como Lempira.

Gaspar García Laviana, nutridas brigadas de visitantes, invitaciones a comandantes y cantores, barcos por la paz con abundante material aportado a cuerpo cuando aún (¿por fortuna?) no existían oenegés, películas, fiestas, y miles de charlas en los lugares más insospechados alimentaron esa etapa, liderada por los COSALes www.cosal.es en varias comarcas asturianas.

Y después a les queríes Madres tou’l nuesu sofitu, y la rebelión CONAIE, y la emergencia popular y campesina Sin Tierra.. fueron motivo de inquietud y aprendizaje para otras generaciones de gentes solidarias, de las que también el pachakuti quiere tener su influencia, porque 20 años es mucho, pero más antes, en antecedente de sementera propicia, se estaba militando y propugnando la prioridad de valores solidarios, que cuajaron en varias otras organizaciones, (como Las Segovias) de las que también queremos sentirnos herederas de sus acumulados de saberes, relaciones, y etapas constructivas.

La historia y las historias son muchas, y podrían recuperarse con investigaciones, aportes, tesis doctorales o aportes documentales que están en su mayoría por hacer.

Proponer daqué:

Un aniversario es una excusa. Para seguir o para parar o para reflexionar.

En este caso, si nada lo remedia en contrario, la propuesta es de fortalecimiento de esta y otras herramientas hermanas que puedan ser funcionales a una ideologización mayor de nuestra jóvenes, para salvarlas y salvarnos del buenismo de la beneficencia con que el sistema disfraza sus horrores. La beneficencia, de los tiempos franquistas, sigue teniendo ideólogos y recursos millonarios, están emboscados en cada chiringuito a poco que nos descuidemos, impregnado del activismo de sectas poderosas como Opus Dei y similares, que han logrado desdibujar en mucha de nuestra gente el valor de la solidaridad para ponerla al servicio.. del mantenimiento de la profunda desigualdad e injusticia.

Sí, hacen falta ferramientas que sean útiles a esa confrontación ideológica necesaria para seguir tomando el fraterno rumbo del internacionalismo, que abraza pueblos .

Y hace falta explorar y desarrollar más los aspectos formativos, escuelas y métodos, pluriversidades http://miradoriu.org/spip.php?article715 y ayuda al estudio, a la fiesta y al conocimiento, de otros movimientos en lucha, de otras colectividades en rebeldía, de muchas comunidades insumisas al dominio capitalista.

¿Aprovecharemos, pues, esta excusa de cumpleaños, para proponer y provocar acciones medias y largas de formación, de escuela, de conocimiento colectivo culturalmente biodiverso y orientado a la sublevación contra las injusticias?

El pachakuti, su especificidad, marca un intento de convergencia, de confluencia, de sincretismo: una estrella de cinco puntas conteniendo los colores de la wiphala ha tratado de simbolizarlo: ¿es posible o no que haya acuerdo, que se consiga alianza entre la mirada indígena de los pueblos y la de la izquierda tradicional que alienta a muchos movimientos populares?

Tal vez un reto significativo, no dejar a nadie atrás, saber entender las sabidurías milenarias, confluir en lo comunitario, en las fortalezas de pueblos y comunidades que desde su resistencia ancestral muestran caminos de liberación, sendas a transitar en común acuerdo, en respeto mutuo, en defensa de los Bienes que nos son Comunes , en primer lugar la Mama Tierra, los derechos colectivos, la Vida. La flor hermosa del internacionalismo podría así compartirse en todo su esplendor.