¿hablamos de AOD? comparemos con Cuba

Movimiento Tzuk Kim-pop: http://www.tzukimpop.org/inicio/

Un libro-estudio que no solamente da para hablar sobre la interesante labor internacionalista de Cuba
sino también para, a través de la invitación a debatir y analizar a diversas organizaciones y colectivos ,
tener una valoración abierta sobre la situación actual y para qué sirve la cooperación internacional .

AYUDA OFICIAL AL DESARROLLO
DE CUBA EN EL MUNDO
HENRY MORALES
2017

Descargar: http://tzukimpop.org/inicio/descargas/estudios-sobre-cooperacion/AODdeCubaenelmundo2017.pdf

Al menos un estimado de US$ 71 mil millones ha entregado Cuba a más de 180 países como parte de su programa de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) desde 1999 a 2015, según hallazgos de la reciente investigación realizada por Henry Morales, coordinador ejecutivo del Tzuk Kim Pop (Guatemala) y expresidente de la Red Latinoamericana sobre Deuda, Desarrollo y Derechos (Latindadd).

La publicación denominada “Ayuda Oficial al Desarrollo de Cuba en el Mundo” sostiene que con esta cifra Cuba se posiciona como uno de los mayores y mejores donantes bilaterales a nivel mundial y el número uno en América Latina y el Caribe.

En cuanto al volumen de la cooperación comparado con el Producto Bruto Interno (PBI) de los países, Cuba también supera ampliamente la ayuda que entregan varios países desarrollados. Mientras el gobierno de la isla destina al menos el 6.6% de su PBI para AOD, el promedio de los países europeos destina solo el 0.39% de su PBI; e incluso, Estados Unidos destina solo el 0.17% de su PBI para estos fines.

Aporte en capital humano

Pese a los más de 50 años de bloqueo económico que sufre Cuba impuesto arbitrariamente por el gobierno de la Casa Blanca, lo que le impide el intercambio comercial con muchos países, esto no ha sido obstáculo para que los cubanos mantengan relaciones de cooperación Sur-Sur con numerosos países, a los cuales les ha beneficiado con su programa de AOD.

La investigación de Morales también revela que el principal aporte como AOD de Cuba ha sido el envío de las misiones médicas a distintos países, donde los profesionales de la salud cubanos atienden consultas médicas de toda índole, dan asistencia sanitaria, realizan intervenciones quirúrgicas de grado simple y también complejas, así como las conocidas Operaciones Milagro.

Todo este conjunto de asistencia médica ha representado desde 1999 a 2015, un total de 1,395 millones de atenciones médicas, según hallazgos de la investigación de Morales. También señala que estas misiones han realizado más de 10 millones de operaciones quirúrgicas, han dado atención a 2.7 millones de partos, incluso cesáreas, han devuelto la visión a pacientes a través de 2.8 millones de Operaciones Milagro, y la presencia de los médicos cubanos en los países donde operan sus misiones han salvado la vida de 5.8 millones de pacientes graves.

Aunque el grueso de la AOD cubana está centrada en el envío de las misiones médicas, la ayuda de la isla a más de 180 países en el mundo también consiste en el envío de profesionales de distintas especialidades, como becas a estudiantes, entrenadores deportivos, así como asistencia técnica a hospitales.

Cuantificando la AOD cubana

De acuerdo Morales, para la cuantificación de la AOB entregada por el gobierno de Cuba e integrarla al sistema de funcionamiento de la ayuda al desarrollo tradicional se hizo una investigación del valor del mercado de cada uno de los componentes y servicios que brinda la isla en salud, educación, formación profesional, entre otros.

Por ejemplo, este sistema estableció una remuneración mensual de 3,500 dólares para cada médico senior, monto inferior al promedio de lo que gana un profesional de la salud en los países en desarrollo, pues por ejemplo los profesionales de la ONU ganan entre 4 mil a 10 mil dólares al mes, monto similar al que perciben los profesionales de la OCDE que trabajan en temas de cooperación.

De igual forma, la asistencia en formación académica fue cuantificada teniendo en cuenta el costo de una carrera profesional en las universidades de los países desarrollados. Por ejemplo, para el caso de los estudiantes becados por Cuba para estudiar medicina, se cifró en 126 mil dólares por la carrera completa para cada beneficiado, mientras que la Asociación de Escuelas de Medicina de EE.UU. estimó en 278 mil dólares el costo de formación para un futuro médico.

El mismo sistema fue usado para estimar el costo de las intervenciones quirúrgicas y de las atenciones médicas, así como de los partos y operaciones Milagro que las delegaciones cubanas han realizado.

Vías de ayuda

Entre las formas de AOD que otorga Cuba, destacan las siguientes modalidades: donación (financieras y materiales), Servicios Técnicos Gratuitos, Servicios con Compensación de Gastos, Servicios Médicos Cubanos -SMS-, Asistencia Técnica Compensada -ATC- y Servicios Triangulados.

Otra forma de ayuda de la isla consiste en la atención inmediata a los países donde se registran tragedias, como huracanes y terremotos. Además, la delegación médica cubana participó activamente en la lucha contra las epidemias de Ébola y Meningitis que se han registrado en los últimos años en distintos países del África.

De igual impacto ha sido la ayuda vía el programa de alfabetización “Yo, sí puedo”, que ha beneficiado a miles de personas sacándolos del analfabetismo y dotándolos de capacidades y conocimientos para continuar su superación académica.

También, la cooperación cubana se ha basado en la ayuda vía equipos de construcción, área energética, estudio Psicopedagógico, Social y Clínico Genético de las personas con Discapacidad, transferencia de tecnologías, medicina nuclear, programa de capacitación y entrenamiento de maestros, lucha contra el SIDA y donación de sangre.

DATOS IMPORTANTES

  • Durante el período 1999-2015, la AOD neta (bilateral y multilateral) de todos los donantes (incluyendo la de Cuba) ascendió 2.1 billones de dólares. Cuba sería el octavo mayor donante. Los principales donantes, de mayor a menor son: Estados Unidos, Comisión Europea, Reino Unido, Alemania, Japón, Francia, Países Bajos y Cuba.
  • En la AOD neta bilateral, Cuba sería el séptimo Donante.
  • En la modalidad de cooperación técnica a nivel mundial, que principalmente llega en calidad de ayuda no reembolsable, Cuba sería el primer donante, seguido de Estados Unidos, Alemania, Japón y Francia.
  • En la AOD subvencionada de todos los donantes en educación a nivel mundial, Cuba sería el sexto mejor donante. Los principales donantes son: Francia, Alemania, Estados Unidos, Japón, Comisión Europea y Cuba.
  • En AOD neta mundial de todos los donantes en salud, Cuba es el mejor donante con el 31.2% del total, seguido de Estados Unidos con el 10.6%, Fondo Global con el 6%, Banco Mundial con el 7.2%, entre otros.
  • A nivel regional, para la región de África, Cuba estaría en el puesto 13 del total de principales donantes en AOD neta (bilaterales y multilaterales).
  • Para la región de Asía, Cuba está en el puesto 20.
  • Para la región de América, Cuba es el principal donante en AOD neta con el 26.8% del total mundial, seguido de Estados Unidos con el 16%, la Comisión Europea con el 7.7%, Alemania con el 6.8%, el BID con el 6.6 (préstamos) y España con el 6.3%, del total mundial.

"Cuba lidera la cooperación"

Cuba, su revolución, fue potencia mundial azucarera, también tuvo un alto protagonismo en competencias olímpicas. Hitos destacables por tratarse de un país pequeño y bloqueado en su economía. Henry Morales, economista guatemalteco y referente del movimiento social Tzuk Kim-pop, acaba de publicar una investigación que da cuenta de otro logro importante de La Habana a nivel internacional.

En su pieza “Ayuda oficial al desarrollo de Cuba al mundo (AOD)”, que contó con el apoyo de la red Latinoamericana sobre Deuda, Desarrollo y Derechos (Latindadd), Carlos Bedoya, Coordinador de dicha plataforma continental, prologa la obra de Henry Morales con palabras elocuentes: “Leyendo a Morales comprobamos que Cuba destina el 6.6 por ciento de su Producto Bruto Interno (PBI) para la AOD, mientras que el promedio de los países europeos destinan apenas el 0.39 por ciento de su PBI. Incluso Estados Unidos, que sigue imponiendo el bloqueo y la guerra económica y financiera contra la isla pese al rechazo mundial, entrega solo el 0.17 por ciento de su PBI en ayuda”.

-¿Cuáles son las conclusiones más gravitantes de tu investigación sobre el perfil de Cuba en cooperación internacional?

-Primero, plantear una mirada crítica sobre cómo funciona la ayuda internacional al desarrollo porque entiendo que, con su lógica asistencialista, refuerza la agenda neoliberal. En ese sentido, Cuba promueve otra escuela para la cooperación global con un factor elemental que suele pasar desapercibido: la ayuda a otros países más allá de la cuestión financiera, más allá del capítulo monetario. Para ello, elaboré una metodología de trabajo que pudiera cuantificar la AOD desplegada por Cuba, tanto a nivel Sur-Sur como con otras latitudes del mundo. De esa manera, pude establecer puntos de comparación entre Cuba y un conjunto de países desarrollados en esa materia.

Mi otro objetivo en la investigación paso por contribuir a dar herramientas argumentativos a todos los Comités de Solidaridad con Cuba que solicitan el levantamiento del bloqueo económico, fundamentalmente estadounidense, hacia la isla.

-¿Cuáles son los activos más fuertes en la AOD cubana?

-La colaboración de Cuba se centra en temas, eminentemente, técnicos y sociales: salud, educación, deporte, cultura, y ciencias. Esos son los grandes ejes programáticos que prioriza la cooperación cubana. Segundo dato, en los últimos17 años, que fue el período histórico analizado, hay un promedio permanente mensual de entre 60 y 65 mil profesionales cubanos haciendo misiones de solidaridad en el exterior. Entre 80 y cien países han sido receptores de esa ayuda desde el año 2000. Pero, sí tomamos un ciclo temporal más largo, podemos decir que la cooperación cubana ha llegado a 180 naciones aproximadamente. De esa manera, se puede afirmar que en ese segmento, el de la cooperación internacional, Cuba aventaja a potencias como Estados Unidos, o varios países europeos.

Cuba cuenta con cuatro programas que deberían ser referencia en materia de cooperación internacional. Uno, es su escuela internacional de formación de médicos, la ELAM, porque su metodología académica apunta a la sostenibilidad de los países en materia de salud. La imagen es elocuente: Cuba envía médicos a distintas partes del mundo, y recibe estudiantes. Segundo, su escuela de deportes contribuyó a muchos de los avances de América Latina en las competencias olímpicas. El otro programa de alto impacto es el método de alfabetización que se llama “Yo sí puedo”, un plan de bajo costo económico pero significativo en sus logros, claro. Por último, el programa “Misión milagro” devolvió la vista a más de cinco millones de latinoamericanos.

Además, Cuba ha desarrollado un programa de asistencia internacional en situaciones de emergencia generadas por desastres de origen natural, o por graves cuadros de epidemia, caso el cólera en África. La brigada se llama “Henry Reeve” y está compuesta por equipos de profesionales multidisciplinarios. La última misión de la brigada se desarrolló en Siria, donde dos mil profesionales cubanos trabajaron en tares de reconstrucción.

Es importante recordar que Naciones Unidas viene aconsejando desde hace 30 años que los países destinen un 0.7% de su presupuesto en AOD, un horizonte mínimo en la caja pública pero, aun así, no alcanzado por varias naciones; incluso, las naciones nórdicas europeas como Noruega, Finlandia, Suecia. Cuba, por el contrario, ha destinado en promedio un 6.6% de su PIB hacia el capitulo de cooperación internacional.

-¿Por qué motivos, geopolíticos o de otra índole, Cuba tiene un perfil tan alto en AOD? ¿Busca suplir falencias monetarias?

-Hay muchos factores para explicar ese comportamiento. Para Cuba el internacionalismo y la solidaridad son valores identitarios importantes, así están plasmados en su Constitución política. En segundo lugar, efectivamente, las políticas donde Cuba tiene un superávit de profesionales -política, educación, deportes-, le ha dado la posibilidad de proyectar misiones internacionales. Tercer elemento, Cuba está asediada por un bloqueo internacional. En ese sentido, sus programas de AOD ayuda al gobierno cubano a desenmascarar las políticas de difamación mediática que justifican, precisamente, ese bloqueo. Por último, Cuba estima necesario reforzar un perfil de cooperación, anclado en lo social, que hoy aparece relegado en la matriz de ayuda global, más detenida en lo monetario.

-¿Qué opinión te merece el relevo gubernamental en Cuba? ¿Se aceleraran las reformas anunciadas?

-Los cubanos dicen que ellos no están atravesando una transición política, si no que transitan una evolución de su sistema a nuevos tiempos. Es decir, creo que no hay un cambio de modelo rotundo, más bien el proceso cubano se está adaptando a un nuevo contexto, y a una nueva realidad.

Si vemos el historial de (Miguel) Díaz- Canel vemos que es un político de mucha carrera y en cuya formación siempre se destacó su apego al modelo socialista cubano. Por lo tanto, creo que el nuevo presidente cubano va a seguir en la línea de lo hecho por Raúl Castro, pequeños cambios al rumbo estratégico en pos de amoldarse a una coyuntura mundial crítica y sensible.

-En tu libro mencionas que el modelo de cooperación vigente en el mundo tiene un sesgo intervencionista. ¿A qué te referís con ese comentario?

-En principio, observo que las grandes potencias, como Alemania, EE.UU. y Japón, suelen autoafirmarse como las países líderes en ayuda al desarrollo. Y, para ello, ostentan, claro, sus desembolsos monetarios hacia la periferia. Segundo, esa ayuda está muy cargada de intereses económicos y corporativos propios de esas naciones. De esa manera, las potencias cooperantes utilizan, creo, la AOD como una herramienta central de su expansión geopolítica, y como un dispositivo de presión a los gobiernos para que continúen determinados lineamientos económicos.

Pero, incluso, dentro de la órbita Sur- Sur, muchas veces nuestros países reproducen esos paradigmas dominantes. Como lo demuestra Cuba, podemos, desde el sur, ser países países oferentes de cooperación, y no solo solicitantes. Y que esa colaboración ofrecida a países semejantes, socios en bloques de integración, sirva para fortalecer las capacidades nacionales y para contribuir a una agenda de cambio mundial, por más soberanía y menos intervencionismo.

No debemos perder de vista que las grandes convocatorias al diálogo internacional, como la Agenda 2030, o en su momento los Objetivos de Desarrollo del Milenio, o muchas de las instancias multilaterales relacionadas con la pelea contra el cambio climático, están direccionadas en sus objetivos por los países desarrollados. Y justifican ese peso en en el proceso de toma de decisiones por su actuación en los marcos de cooperación internacional.

Pero, claro, sí traducimos la ayuda dada por Cuba en términos monetarios, resulta que la cooperación dada por La Habana es equiparable a la ofrecida por los países ricos.

-Por último, ¿Qué desafíos tiene la región para generar un esquema autónomo de cooperación?

-Dentro de América Latina y el Caribe son muy pocos los países que han abandonado el perfil receptivo en ayuda internacional para pasar a ser más protagonistas en la agenda de cooperación. Segundo, buena parte de la colaboración recibida por los países está centrada en el aspecto financiero y comercial. Y esa matriz económica en la AOD se da también entre países ubicados en el canal Sur-Sur. Brasil cuenta con su propia Agencia para ayuda al desarrollo, cuyos flujos de cooperación están destinados a sostener países de habla portuguesa donde el gigante sudamericano tiene volcado muchos intereses económicos.