En una cárcel argentina: prisioneros paraguayos del imperio

Tardamos dos horas en llegar en coche desde Buenos Aires al centro penitenciario de Marcos Paz, donde se encuentran ahora, cumpliendo un año de prisión cinco militantes paraguayos, a todas luces víctimas de la conspiración norteamericana para acabar cualquier tipo de resistencia pacífica en el país de don Augusto Roa Bastos.

Y si el laureado escritor comunista guaraní retrató como nadie la figura del dictador, teniendo por modelo a Estroesner, las leyes, normas y corrupción alimentada por este, perdura en el presente paraguayo, siendo la mafia la principal fuerza política del lugar.

De esa mafia política, de los exabruptos de los latifundistas, Y de los diseños norteamericanos en la región son victimas 13 dirigentes paraguayos encarcelados en su país, dos más que fueron primero acogidos en Bolivia y luego reconsiderado su refugio, y seis que padecen cárcel hace un año en la Argentina.

Seis presos políticos de un “país clandestino”, como denominan al Paraguay, donde empresarios brasileros, argentinos, o de la secta Menonita, se apoderan a marchas forzadas de las mejores tierras, desplazando a campesinos e indígenas.

Y donde ha sido habitual también la recuperación y ocupación de tierras por parte del movimiento campesino, en un enfrentamiento drástico entre el modelo latifundista y el minifundismo agrario, con un coste de 2000 imputados, y más de 100 muertos.

El apoyo del gobierno a los empresarios agrícolas, y el alza del poder del sector sojero, ha llevado a estos a convertirse en el segundo poder en Paraguay, después de la mafia alimentada en la dictadura.

La presencia directa de marines norteamericanos, de una base militar, y del autodenominado “cuerpo de paz” constituido por agentes norteamericanos de inteligencia, que se han colado en escuelas, clubes, y comunidades, controlando e interviniendo con descaro, constituyen la novedad intervencionista en esta región de ubicación estratégica.

Nada casual que los Estados Unidos hayan destinado al Paraguay a un personaje clave, James Cason, de especial relevancia en la política norteamericana.

Con más de 60 años en el poder, los “colorados” han provocado el mayor índice de pobreza imaginable, y un poder judicial destinado a ejecutar la represión contra cualquier oposición.

Cuentan los presos la “casualidad” de que tras los atentados del 11 de septiembre, el 17 de septiembre ya estuvieran llegando a Paraguay de forma masiva efectivos del FBI dizque para perseguir a los paraguayo-libaneses, tradicionalmente dedicados al comercio.

Los presos están injustamente detenidos, como determinó el propio juez del caso, en confesión a Martín Aldana, premio Nóbel alternativo. Pero las presiones de la conspiración son tan fuertes, que hasta el propio presidente Duarte ha sido recadero para llevar documentos falsos al presidente de Bolivia, para evitar que allí obtuvieran refugio, y personajes clave de la burguesía latinoamericana, como la mamá de la asesinada Cecilia Cubas, o el nefasto Blumberg, hayan intervenido directísimamente para hacer presión y acusaciones a los presos, con el apoyo de negros personajes de la comunicación y la represión en Paraguay y Argentina.

Cinco de los prisioneros hacen parte del partido legal Patria Libre, al que se pretende desarticular por su opción de izquierda y sus vínculos fuertes con el movimiento campesino adverso al modelo latifundista sojero, y el sexto prisionero es el secretario general del Movimiento Agrario Popular.

Ellos dicen que lo que se pretende castigar es su posición netamente antiimperialista, y que el sistema se ha dedicado a fraguar

testigos falsos, al mismo tiempo que el gobierno ha venido implementando, siguiendo el modelo colombiano, una fuerza denominada “seguridad ciudadana para efectuar las tareas sucias, con allanamientos, detenciones, torturas, asesinatos, contra el movimiento agrario.

La sala de la fiscalía ha sido convertida en una gran oficina de operaciones, de tamaño considerable, con la misión de fabricar pruebas para encausar a todo el movimiento de oposición, acusándolos de guerrilleros..

Mientras tanto, el 87% de las tierras cultivables están en manos del 1% de los propietarios, lo que produce la mayor desigualdad del continente, superando a Brasil, y provocando la salida del país de miles de personas por día, estimándose en millón y medio la presencia de emigrantes en Argentina, y 137.000 en España..

Una sombra de duda e inquietud recorre a ese poder concentrado, por las expectativas generadas por la candidatura presidencial de Monseñor Lugo, el obispo de los pobres, que podría generarles problemas a los actuales gobernantes en el 2008.

Por ello estos días los ministros de la Corte Suprema de Justicia, herederos del partido colorado desde los tiempos de la dictadura de Stroessner, han dicho públicamente que hacen responsable al presidente Duarte de lo que pudiera ocurrir, si no se detiene la carrera ascendente del exObispo.. entendiendo que en su caso ellos, podrían perder su inmenso poder.

Una Corte Suprema de Justicia que ha querido dejar ejemplo de sentencias: en el mismo día ha dictaminado cinco años de condena al empresario del supermercado que mandó cerrar las puertas en un incendio, provocando la muerte de cerca de 500 personas, y condenó a 35 años de cárcel, (10 más de lo estipulado en la constitución) a campesinos pobres.

Medida ejemplarizante de cómo se trata a los ricos y cómo se entierra a los pobres.

Los presos paraguayos en Argentina conocen de sobra esta situación, y por ello aseguran que , de cumplirse la extradición, estarían siendo llevados a la carnicería..

L absoluta irregularidad en que fueron practicadas las detenciones, y el absurdo de los testimonios falsos presentados, no es garantía ninguna de que se pueda aplicar justicia, conociendo el alto grado de conspiración y determinación de las mafias en Paraguay para ultimar a las organizaciones divergentes.

El dos de mayo se cumple un año del encarcelamiento de Arístides Vera, Basiliano Cardoso, Agustín Acosta, Simeón Bordón, Gustavo Lescano y Roque Rodríguez.

El juez Pedro Mayor Martínez los ha considerado inocentes. El comisario Néstor Borja admitió que la mafia fue la autora del secuestro y asesinato de Cecilia Cubas, pero que recibió órdenes del ministerio del interior para derivar las investigaciones.

Centenares de organizaciones populares y de derechos humanos han solicitado al gobierno argentino la no extradición y la libertad de los presos políticos, y

El premio Nóbel Martín Aldana asegura que, de producirse nuevos hechos contra la integridad de los presos, tendrá que demandarse al gobierno argentino por su responsabilidad, quien tendrá que asumir el coste político.

Mientras, la Asociación Americana de Juristas tomará el tema con prioridad, y la demanda de libertad se extiende por todo el Continente.

En el estado español, en consecuencia, se enviarán cartas de apoyo, exigiendo la libertad, a la embajada de Argentina en Madrid.

Varios videos, con testimonios de personalidades como Osvaldo Bayer, Martín Aldana, y los familiares de los presos, se estarán difundiendo para explicar este duro proceso contra luchadores sociales.

Soldepaz.Pachakuti estuvo allí, en la cárcel de Marcos Paz. Argentina. (por cierto construida, al igual que otros muchos centros de represión, por empresas “españolas” como Dragados y Construcciones y Contratas)