el comic de Ruma Barbero sobre Bety Cariño

Bety Cariño Trujillo. Bety, Alberta. Oaxaca, México. Abril 2010.

Un poco más abajo en el mapa, Honduras, Berta Cáceres. Marzo 2016. Bety-Berta.

Mixteca la una, Lenca la otra. Dos Bertas. Dos indígenas, dos feministas en resistencia, dos mujeres poderosas, que han dejado semillas de pueblo que se multiplican.

A Berta Cáceres en Asturies Julio Arbesú y Anabel Santiago le compusieron y dedicaron enseguida una canción. Me acuerdo del Agua.

A Berta-Bety Cariño, este comic de Ruma nos la vuelve a traer para que el olvido no corrompa la memoria de esta activista fértil:

Aquí no más vergüenza por la piel,
por la lengua, por el vestido, por la danza,
por el canto, por el tamaño, por la historia.
Aquí el orgullo de sernos
morenitas, chaparritas, llenitas,
ñuu savis bonitas,
ñuu savos valientes,
con la frente digna
aquí no el silencio
aquí el grito
aquí la digna rabia

Bety Cariño.

Bety-Berta. A Bety la acribillaron paramilitares en Oaxaca, junto al finlandés Jyri Jaakkola, cuando participaban en una caravana humanitaria que llevaba alimentos y medicinas para el pueblo indígena triqui. En estos 7 años, diputadas y diputados de Finlandia han viajado más de 10 veces a México para exigir Justicia, para que haya juicio y castigo a los culpables, cosa que todavía no se produce.

Bety-Berta: a Berta Cáceres la asesinaban en su casa hace 15 meses y 10 días. En su crimen participaron militares en activo, y exmilitares al servicio de una empresa, que tenía financiamientos europeos. La familia, la comunidad, el COPINH, las instancias internacionales más diversas siguen exigiendo Justicia para Berta.

Bety era coordinadora del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (CACTUS) e integrante de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA), cuando fue asesinada por su labor a favor de los derechos humanos de los pueblos indígenas en México, su derecho a la autodeterminación y a una vida digna.

Ella es una de las 41 defensoras de derechos humanos ejecutadas en México desde 2010 a la fecha por ser mujeres y activistas, según el lamentable recuento que presentó la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México.

Carmen Cariño, hermana de la activista mixteca asesinada, ha dicho: ”Queremos hacer justicia a través de la memoria. Le decimos no al olvido, y queremos reivindicar los ideales y decir que seguimos luchando. Y que el Estado mexicano es y ha sido responsable de su muerte, y de la falta de castigo a los responsables al incumplir su obligación de proteger los derechos de los ciudadanos y defensores de derechos humanos, y al no investigar y castigar los crímenes.”

El gobierno de Honduras, y su sometimiento a corporaciones transnacionales, es el responsable del crimen de Berta Cáceres.

En esta semana negra en torno a los crímenes, individuales, o en serie, el comic de Ruma nos trae al recuerdo un asesinato que no es individual, que no es del pasado sino del presente y del futuro: se están batiendo todos los record de asesinatos, selectivos, escogidos, de mujeres, de lideresas, de indígenas , de ambientalistas, de defensoras de la Madre Tierra.

Mientras tanto que, en los foros institucionales se habla del clima, del destrozo climático, de la desertización, del calentamiento, de las medidas que hay que tomar con urgencia y que no se toman, de los ODS.

La primera medida práctica a tomar debe ser detener los crímenes contra las defensoras del medio ambiente, contra las activistas que defienden derechos de pueblos, de pueblos indígenas sabios que saben defender, cuidar, preservar a la naturaleza porque se consideran parte, hijas, de esa misma naturaleza o tierra madre. El comic de Ruma Barbero contribuye a ello. Desde la Digna Rabia. Mil Gracias Ruma.

Y por añadir en temas criminales México-Honduras… En México estaba refugiado el periodista hondureño Edwin Rivera, y le asesinaron este domingo en Veracruz. Pero este lunes, en nuestro excelso Parlamento Europeo fue bloqueada por el Partido Popular una propuesta de condena a la larga lista de los asesinatos de periodistas mexicanos. “En una discusión indigna que duró más de una hora”, los grupos progresistas no consiguieron que se considerara “urgente” este exterminio de periodistas: uno de estos asesinados, hace menos de dos meses en Sinaloa, Javier Valdés, autor de obras como “Narcoperiodismo”, había estado aquí en esta misma carpa en la semana negra de 2010, el mismo año del crimen de Bety Cariño.

Bety camina ya a la sombra de Coo-Dzahui, la serpiente emplumada, el Quetzalcoatl de los mixtecos.

Es viento que sopla en favor de los pobres. Es nube que dará lluvia para embarrar los pasos de sus verdugos.

Es luz y agua para el maíz que alimenta a sus hijos. Y es huracán para sus amigos y para todas las solidarias del mundo que reclaman Justicia.

http://pueblosencamino.org/?p=3934