Safa en Castrillón

Segundo día del Castrillón Solidariu, alcuentru polos DDHH, y presentación del libro Las Revoluciones Árabes.

Con la concejala Montse y la alcaldesa Yasmina se ha recordado cómo Castrillón ha sido de los primeros municipios en declararse “libres de apartheid”, y que ahora recientemente han sufrido el ataque sionista del cuestionamiento jurídico a dicha decisión plenaria.

Se ha comentado la reivindicación saharaui de posición pionera en las primaveras árabes en su Campamento Dignidad, cuyas consecuencias en el desmantelamiento violento por parte de Marruecos todavía se padecen ahora, también el juicio, el segundo, en curso estos días señalado de farsa, con abogadas de estas tierras que han denunciado las irregularidades, y con el OAPSO, el observatorio asturiano haciendo seguimiento de aquellas violaciones.. y los dos Muros, el de Palestina declarado ilegal por la Corte de la Haya, y el del desierto en el Sahara, muestras ambos de la permanencia del colonialismo en nuestro siglo..

El doctor Mohamed Safa ha sintetizado aspectos de su libro, que relata cómo revoluciones pacíficas, con características internas, se ha deteriorado con la represión del ejército y con la intervención externa, llevando al fracaso de dichas Revoluciones en sus objetivos democratizadores, debido sustancialmente a ese intervencionismo foráneo.

Ejército y Estado siempre han estado muy ligados en las naciones árabes, estados que han nacido con la imposición de la fragmentación por potencias extranjeras coloniales, y que ahora reproducen y multiplican esa fragmentación, al tiempo que alguno de los ejércitos puede jugar un papel integrador.

Se ha dejado así a la población árabe con el complejo del colonialismo para una ciudadanía árabe que siempre ha sufrido invasiones.

Se les exige democratización a los movimientos de liberación nacional, cuando éstos, siempre, han de priorizar la liberación, y es después, cuando se consiga ésta, cuando se podría optar a la democratización en todos los aspectos.

Recuerda Mohamed cómo la revolución egipcia reivindica a Nasser; ¿un dictador?, un nacionalista descolonizador que consiguió aunar voluntades nacionales en Egipto, y en el mundo árabe.

Puso el ejemplo del embargo a Gaza, como resultado de la imposición y exigencia de celebrar elecciones, y sin embargo, no asumir ni admitir los resultados, lo mismo que ocurrió en Algelia o en Egipto, donde se pasó a apoyar los golpes de estado.

“Nos han dividido históricamente y nos están dividiendo ahora de nuevo”, ha afirmado Safa, en relación a las nuevas modalidades étnico religiosas, que antes no habían supuesto motivo de confrontación.

Dos aviones sirios han sido recientemente derribados por Trump para tratar de impedir la unión de ejércitos siro e iraquí en su lucha frente al DAES, y si ahora hay 22 estados, podría decirse que el objetivo imperial es conseguir dividir en 32 en poco tiempo.

El colonialismo está más activo en Israel, cada día coloniza más tierras, más territorio palestino. Israel avanza robando nuevos territorios, y en paralelo la “doctrina antiterrorista” ocupa las portadas y oculta deliberadamente esa cuestión palestina de la Descolonización pendiente, que conlleva el Derecho a Resistir, el Derechos a Rechazar la ocupación, la Obligación de rebelarse.. lo mismo que cada año España celebra el 2 de mayo, la rebelión frente a los franceses.. los palestinos cada día tienen un dos de mayo.. y solamente la lucha por la independencia y la libertad marca el presente del pueblo palestino. La democracia vendría después, porque la Cultura Democrática se desarrolla practicándola, no en dictadura u ocupación.

Sí en cambio se puede afirmar que se mantienen intactas las “aspiraciones” democráticas en los pueblos árabes, pese a las revoluciones aplastadas con la complicidad occidental.

En esas aspiraciones está también construir convivencias ciudadanas sin necesidad de que estén signadas por las mezquitas y controladas por los ejércitos.

“Democracia, Nacionalismo, religión y PALESTINA como nudo gordiano” como indica el subtítulo del libro de Mohamed Safa.