Actualizado con vídeo del acto

alternativas al enorme Gasto Militar

https://vimeo.com/222491415

Sí, hay que Des-Mili-Tarizar.

Promover la Cultura de la Paz. Una sociedad des-armada.

Tica Font versó su conferencia sobre el asunto de la securitización .

Con preguntas sobre la seguridad ante la migración, la versión clásica de Territorio y Soberanía, que ahora, con la economía globalizada que no precisa invadir territorios, obliga a repensar conceptos.

Así, desde la versión de la ONU, 1994, la seguridad humana. Y hay que preguntar siempre ¿la seguridad para quién?. La ONU dice que para las personas, y los gobiernos neoliberales dicen que para las élites. También ¿de qué protegerse?

La ONU indica que las personas debieran “asegurarse” una subsistencia con dignidad, que conlleva trabajo, alimentos, salud, medioambiente saludable, seguridad política y comunitaria..

Sin embargo tras 2001 y las Torres Gemelas..los estados cambiaron el concepto de seguridad y aprueban una nueva doctrina, en 2003, en 2008, en 2016, en la que señalan 6 “amenazas”:

La proliferación de armas de destrucción masiva, el terrorismo, la delincuencia organizada global, la ciberseguridad, la seguridad energética-ligada a la inestabilidad de los proveedores, y el cambio climático caracterizado como multiplicador de amenazas. Sobre esas bases se impone la Estrategia Europea de Seguridad, y se securitiza también la cooperación con fines marcados para la estabilidad en países con políticas de contención del descontento, no importa cómo; con inversiones para que no vengan las personas migrantes; coordinando la seguridad entre policías, jueces, fronteras, trasladando la responsabilidad a esos países; reforzando fronteras, vallas, dobles vallas, Frontex para misiones policiales y militares.

El resultado es que se problematiza la pobreza y el subdesarrollo, acusándoles de inseguridad, y se refuerza el intervencionismo del Norte: “nuestra” seguridad frente a la del “otro”..

Y así jamás se detendrá la migración, sólo se dificulta, se debilita a las personas migrantes, con capacidad de exigir derechos, y se consigue mano de obra más sumisa.

Ninguna de esas amenazas se resuelven vía militar: sobran la mayoría de los ejércitos en los nuevos escenarios.

Nos meten miedo para vendernos el negocio de la seguridad.

Pere Ortega habló del negocio de la guerra y demostró cómo “la guerra empieza aquí”.

Para ello mostró los gráficos de la geopolítica de los momentos actuales, con un mundo multipolar, con repuntes de nacionalismos, y con Trump imponiendo un aumento del gasto militar del 9,6 %, y con iniciativas contradictorias y cambiantes, un día lanzando misiles Tomahok en Siria, otro lanzando la “bomba madre” en Afganistán, y al tiempo exigiendo que la OTAN tenga mayores aportes de Europa. Todo ello converge en una escalada militar mundial.

USA tiene un 36% de todo el gasto militar del mundo, que supone 1,69 billones, 225 dólares por persona, 2,2 % del PIB de media, (mientras EEUU gasta un 4.8 % del PIB), con 20 millones de soldados. En esa media Israel es el país más militarizado del mundo con 177000 militares, un 21,12 por mil (cuando la media mundial es de 4 por mil).

Es habitual que el gasto militar se disfrace para esconderlo, y también ocurre en el Estado Español que este año va a tener una subida del 32 %, llegando a 18.605 millones, lo que supone 1,63% del PIB, 51 millones al día, 400 E por persona.

El peso del gasto de la deuda militar es excesivo con 36.000 millones de deuda (CASA, Navantia, Sta Bárbara, INDRA).

Pere Ortega mostró la evidencia de que muchos gastos militares y mucha venta de armas significa cada vez más pérdidas, a lo que hay que añadir las guerras provocadas con ese armamento.

Por el contrario se recomienda reconvertir la industria militar, y al menos de manera rápida deberían poner en marcha estudios, comprometidos con gobiernos, aytos, sindicatos, para propiciar esa reconversión.

En el coloquio se compartió la exigencia de trazabilidad de las armas, para seguir su camino desde una fábrica española hasta la guerra donde se utiliza y con qué resultados, y al respecto se mencionó el caso del armamento retenido en la frontera Turco-Siria, con destino al ISIS, de marca española, pero que si el mercado legal ya es opaco, muy difícil es hacer seguimiento del mercado negro de armamento.

Se criticó la actitud de sindicatos y partidos en relación a no tomar posición para reconvertir la industria militar, mostrando una actitud defensiva y conservadora, y se animó a la movilización, porque el escenario de creciente gasto militar, cuando se tendría que hacer lo contrario, avala que la ciudadanía tome mayores iniciativas, con más y mayores razones éticas y económicas, para difundir y defender la cultura de la Paz. Entre esas iniciativas, aunque sea por ahora minoritaria, está la objeción fiscal a los gastos militares.


Tica Font es la directora del ICIP-Instituto Catalán Internacional por la Paz, un centro donde participan el Parlamento, la Generalitat, las Universidades y los centros de investigación; es un organismo público, pero independiente del Gobierno y las entidades privadas, y dotado de personalidad jurídica propia, que rinde cuentas al Parlamento, al Gobierno y a la sociedad civil.

Ha sido profesora en educación no formal, tutora de la Universidad Nacional a Distancia (UNED) y técnica de medio ambiente en la Diputación de Barcelona, y, asimismo, fundadora del “Centre d’Estudis per la Pau J. M. Delàs”, vicepresidenta de “Justicia y Paz” y presidenta de la “Federación Catalana de ONG por la Paz”. Experta en economía de la defensa, comercio de armas, presupuestos de defensa, industria militar, etc., es autora de numerosas investigaciones, entre ellas el Informe 2009, exportaciones de material de defensa 1999-2008 (Barcelona, Centre d’Estudis per la Pau J. M. Delàs, 2011) y el Atlas del militarismo en España 2009. El comercio de armas español (Barcelona, Icaria, 2009).

Pere Ortega pertenece al equipo del Centro Delas, como presidente; El Centro Delàs tiene como misión el fomento de una cultura de paz y la construcción de una sociedad desarmada y por esto se dedica a sensibilizar sobre los efectos perversos de las armas y el militarismo. Combina el trabajo de estudio y publicación con la difusión y movilización social alrededor de los efectos negativos del militarismo, entre ellos el gasto militar, la R+D militar y la fabricación y el comercio de armas, así como la denuncia del incumplimiento de los acuerdos de los gobiernos en estas materias.Toma su nombre en recuerdo a Josep Manuel Delàs, que fue presidente de Justícia i Pau de Girona y antes comandante del ejército en la reserva y miembro de la UMD (Unión Militar Democrática) y que decidió en la última etapa de su vida dedicarse a la firme defensa de la paz y de los valores de la noviolencia.

Licenciado en Historia y profesor invitado en el curso sobre “Conflictología” de la UOC, es autor del libro “La societat noviolenta:converses amb Pepe Beunza”,(Institut Catalá Internacional per la Pau/Icaria, 2012), una obra escrita a partir de un largo diálogo con el primer objetor al servicio militar obligatorio, en 1971, bajo la dictadura franquista, y coautor de “El militarismo en España”, con Arcadi Oliveres, “Militarismo en America Latina”, con Juan Sebastián Gomez, “No violencia y transformación social”, con Alejandro Pozo y “40 años de Justica y Paz”, con otros varios autores.

http://blogs.publico.es/cronicas-insumisas/



















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