en la finca la Europa

Sincelejo, capital de Sucre, territorio de violencias.

Muchas son las masacres efectuadas por paramilitares y fuerza pública (El Chengue, San Onofre, etc, )que han dejado la historia marcada por el uso de la guerra sucia, el paramilitarismo, para consolidar poder parapolítico, económico, judicial, instalado sin cambios en Sucre.

  1. La Tierra, su dominación y propiedad es el eje de esa guerra ganada por el establecimiento, es decir la apropiación y despojo masivo.
  2. La mutación de nombres y estructuras, como adaptándose eficientemente a las circunstancias nuevas, es la novedad de las estructuras paramilitares con el objetivo de controlar las rutas de las drogas.
  3. Y una extrema polarización, que marca y divide líneas políticas y determina las estrategias del presente y del futuro: por un lado la extrema derecha junto con alguna iglesias retrógradas y beligerantes que hacen sustento ideológico del latifundismo ganadero, y que se confrontan, agreden, insultan y pervierten los contenidos de los Acuerdos para la paz. Del otro lado sectores de derecha, de centro y de izquierda que le han apostado a construir paz en los términos de terminación del conflicto armado, y cuyo barómetro vendrá sustentado en cómo se desarrollen y se hagan cumplir los Acuerdos, o por el contrario puedan resultar entorpecidos, incumplidos y desbaratados.

En tal sentido preocupa que los recursos del postAcuerdo vayan a ser manejados en la región por los mismos personajes y la misma clase política que generó la violencia, y no estén en línea con las necesidades de las comunidades.

FINCA LA EUROPA.

Otra audiencia realiza la delegación asturiana en los terrenos en disputa de la Finca La Europa, en resistencia en los Montes de María.

De la finca La Alemania, empresa comunitaria, llegan representantes para compartir sus testimonios de despojo, de violencia sufrida, de desalojo, asesinatos, robo de ganado, destrozo de cercas, quema de casas, a manos de paramilitares, lo que obligó al exilio a Venezuela a buena parte de la comunidad. En ese periodo los paramilitares usaron la Alemania como centro de operaciones de terror, y aunque varias familias se han atrevido a regresar, todavía reciben amenazas, y 7 de ellas que supuestamente tienen aprobada protección preventiva, sienten que apenas llegan desde el estado a cumplir las rondas y averiguaciones sobre su seguridad.

En cuanto a la Europa, la síntesis histórica loa compartió a nombre de la comunidad Argemiro Lara, que el año pasado recibía atentado de muerte del que salvó por la acción de su escolta.

Él estuvo 20 años desplazado en Cartagena. Regresó para continuar con la comunidad que inicialmente componían 114 familias en los años 60. Había sindicatos, tienda comunitaria, construyeron carreteras, tenían junta de acción comunal, sector tabaquero, escuelita, centro de salud.. Estaban bien organizaditos. En los 90 llegaron los paramilitares, asesinaron a 15, provocaron el desplazamiento forzado de 90 familias, y perdieron la tranquilidad y la felicidad de vivir en y del campo.

El estado en vez de apoyar en unas tierras que habían sido beneficiarias de reforma agraria, contribuyó a la represión y al destrozo de lo construido, llegó para estigmatizar, para bombardear.

Las familias que no huyeron, fueron judicializadas acusadas de vínculos con la guerrilla. Uribe invitó a los empresarios a disfrutar de tierras fértiles en Montes de María, como si fuera una invitación expresa al despojo, y siguieron su consejo varias empresas, entre ellas Arepas don Juancho, que entró a disputar las tierras de la Europa.

En la zona 25mil hectáreas que se habían recuperado por movilizaciones de ANUC ahora son propiedad de empresarios inescrupulosos.

En 008 regresaron los desplazados y se encuentran con su finca ocupada por dueños extraños, y comienza otra odisea hasta el presente, se organizan de nuevo y confrontan la presencia paramilitar y sus aliados militares que defienden al empresario. Buscan alianzas y denuncian y dan a conocer en ámbito internacional el conflicto lo que hizo cambiar el lenguaje de la policía y ejército, respecto a los Derechos de la Europa. Ese mismo año otro integrante de la comunidad es asesinado. En 2013 desaparecen a una niña. Sufrieron la quema de viviendas. Amenazaron a los líderes. Atentaron e hirieron a Andrés Narváez con cuatro tiros, quien posteriormente estuvo en el programa asturiano de DDHH. Y el año pasado el ya citado atentado contra Argemiro.

1321 hectáreas son las disputadas. Hace tres años intentaron restablecer la escuelita que había, sin agua, sin luz. El empresario que destruyó cultivos y casas, persistió en las amenazas, y el sicario que disparó a Andrés quedó libre.

De 2008 a 2017 se muestra una preocupante lentitud como para que no se justifique el escepticismo del campesinado sobre la denominada restitución de tierras robadas.

Pese a ello, corresponde resaltar la valentía y decisión campesina de permanecer y recuperar el territorio usurpado en La Europa, y la de otras comunidades campesinas para acompañarles.

Por su parte los jóvenes han constituido una Escuela de Formación de Jóvenes de la Europa con el objetivo de fortalecer la lucha por Derechos, en base a la historia tremenda de sus antecesores en la Europa de Montes de María.