XIII DELEGACIÓN ASTURIANA - DDHH - COLOMBIA

el camino hacia la paz

El camino para conseguir la paz en Colombia

Ha generado diversos consensos, pronunciamientos e iniciativas en Asturias. Una de ellas la declaración institucional del ayto de Gijón en septiembre; otra en el consejo asturiano de cooperación en febrero de este año, donde están también representados todos los grupos parlamentarios.

La especial sensibilidad asturiana puede tener diversos vínculos y procedencias; una de ellas es el PAV, programa de ddhh que durante 17 años ha permitido acoger y proteger a activistas de ddhh amenazadas de muerte por su labor como sindicalistas o defensoras.

Del PAV se derivan las delegaciones, y la que hace la número 13 se encuentra en terreno, en diversos departamentos y territorios, con una composición plural y fuerte, pero como expresión también de muchas voluntades colectivas, entre ellas las 12 organizaciones que apoyan cotidianamente al PAV-ddhh.

La 13ª delegación verifica, recoge datos y testimonios. Sistematiza situaciones, hace un trabajo de campo impecable y reconocido, elabora y edita un Informe.

En la parte institucional este año la delegación asturiana cuenta con la valiosa colaboración y presencia del eurodiputado Javier Couso y de la auroparlamentaria Tania González integrantes ambos de varias comisiones que trabajan ddhh, zona andina, relaciones exteriores en el PE.

La delegación, en el histórico de su existencia de 13 años, ha tenido participación y portavocía de dos directores de la Agencia de cooperación, Rafael Palacios y Marcos Cienfuegos. Incluso en 2011 contó entre sus integrantes con la Directora de ddhh del gobierno vasco.

Y ha tenido en diversos viajes colaboración y presencia del diputado Mauricio Valiente y de la diputada Tania Sánchez, cuando a la llegada de gobierno de Foro, y después de Psoe la participación institucional asturiana dejó de producirse. Y, pese a numerosas invitaciones, ninguns diputada/o autonómica/o o concejal/a de Asturias se había comprometido de forma directa, con la excepción de Lucía Montejo el año anterior.

Este año, al parecer, estuvo a punto de sumarse el Consejero de Presidencia, pero finalmente no le fue posible.

En ese contexto debe valorarse la aceptación a viajar y participar durante todo el recorrido de la misión del concejal Mario Suarez y el arrope de su Grupo en Xixón, con el conocimiento de la alcaldía.

Una contribución muy significativa, valiente y sumatoria, que enriquece la delegación y contribuye a la consecución de sus objetivos: la defensa de los DDHH.

Y este año con la novedad del Acuerdo firmado en la Habana entre gobierno y FARC para la terminación de la guerra: la verificación de cómo está ese proceso decisivo.

Para verificación y monitoreo el propio Acuerdo ya tiene funcionando un Mecanismo en tres partes, ONU, gobierno y guerrilla fariana, y mucha gente, militares de varios países, funcionarias y diplomáticas, trabajando en el territorio.

El lunes 20-F, cuando la Misión asturiana siempre acompañada de organizaciones locales se dirigía en un microbús contratado al efecto hacia una de las zonas donde el protocolo del Acuerdo establece que deben concentrarse las tropas guerrilleras en tránsito hacia su desmovilización e integración en la vida civil, la delegación fue retenida por tres horas en medio del campo por efectivos del ejército colombiano.

Tres horas de tensión, de mucha comunicación cuando la cobertura telefónica lo permitía subiendo un poco más en la montaña: con el gobierno, con el batallón, con el Mecanismo tripartito, que llegó abundantemente al lugar con sus carros oficiales de la ONU.

La controversia se resolvió parcialmente permitiéndose el paso de la delegación hasta la zona veredal de la Elvira. Lo cual la delegación asturiana lo considera un logro, ya que la orden del gobierno era que se devolviera.. y no viera.

Al día siguiente en Popayán la delegación tenía agendada reunión con el Mecanismo de verificación. Inicialmente se había desconvocado unilateralmente desde el gobierno, pero en el minuto último pudo darse dicha audiencia en sede oficial, y el 90% del tiempo se invirtió en interpretar lo acontecido el día anterior.

Y es que…el caso no reproduce un hecho puntual de una delegación extranjera retenida sino el cómo se van a seguir desarrollado las partes del Acuerdo, quiénes podrán entrar a las zonas, cuántas vulneraciones a los Acuerdos (como la ocurrida el 20-F) se van a provocar… en el camino común de construir la paz.

Si Asturias, su delegación de ddhh, ha contribuido o no a visibilizar un asunto de trascendencia, aminorando tensiones, incentivando reflexiones y acuerdos, evidenciando el absurdo (constatado por la ONU, y admitido por la parte del gobierno en el tripartito pero culpando a instancias estatales y nuevos requisitos burocráticos que no están en los Acuerdos).. de no permitir el libre tránsito en lugares de construcción de paz.

En tal contexto y situación, mientras la delegación mantenía audiencia con 30 organizaciones sociales del Cauca, con la máxima atención a sus testimonios, el abogado Carlos Meana recibía llamada desde un medio asturiano interesándose por lo ocurrido. Meana, con su habitual socarronería, minimizó los hechos en lo personal, ya dado que finalmente la delegación pudo pasar acompañada de los vehículos ONU, valoró como el resto de la delegación lo positivo de la acción ( lo negativo, en términos periodísticos… ¿tendría que suceder algún tiro en la barriga, alguna bala en el brazo..?).

Cuando la delegación partía el miércoles 22 a las 4 de la mañana rumbo a la cárcel de Ibagué…se desayunaba con la peculiar interpretación del diario asturiano “Meana desmiente a DelFueyo” en una nada peyorativa deslegitimización del concejal gijonés.

Sobre si tal “noticia” fuera motivo de risa o ésta pudiera atragantarse debido a la tragedia en la que se enmarca la visita asturiana, con clara opción y apuesta unánime por la paz y por “el proceso” para conseguirla, puede dar idea la importancia compartida en las valoraciones con el tripartito, repetimos, con personal militar y no militar, y las opciones para que las acciones negativas no se repitan y se pueda ver lo que ocurre en los campamentos, en las zonas veredales, en el entorno y población cercana a ellas, y que tal procedimiento, complejo, dificultoso, no pueda ser disfrazado con la ausencia de buena fe noticiosa de un intento de desmentido a un concejal que está poniendo su solidaridad a cuerpo, junto a una docena de representantes de colectivos sociales que honran a los ddhh y a Asturias.