CONCLUSIONES DEL EJE TEMÁTICO: EL PAPEL DE LA SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA

Encuentro para la Paz en Colombia en Rivas

ENCUENTRO ESTATAL PARA LA PAZ EN COLOMBIA

EJE TEMÁTICO: EL PAPEL DE LA SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA

CONCLUSIONES

1. Renovamos y fortalecemos nuestro compromiso con los movimientos sociales, las organizaciones populares y las víctimas del conflicto social y armado que vive Colombia, que en este momento se expresan en la Ruta Social Común por la Paz. Expresamos nuestro compromiso en la construcción de una Paz con Justicia Social en Colombia.

2. La Paz con Justicia Social en Colombia solo será posible si se actúa sobre las causas estructurales del conflicto. Reclamamos la necesidad de habilitar espacios que garanticen la participación de las organizaciones sociales en el proceso de paz y en el desarrollo posterior de los posibles acuerdos.

3. El largo conflicto político, económico, social y armado que vive el pueblo colombiano necesita espacios para el diálogo y el debate. Todos los esfuerzos para encontrar la Paz con Justicia Social en Colombia son imprescindibles y pasan de forma ineludible por acabar con la lacra de la violencia contra las mujeres, unos de los ejes centrales de la guerra, la violencia política y la violencia social en Colombia. Es imprescindible un enfoque de género para la superación del conflicto.

4. Entendemos la solidaridad internacionalista como un diálogo, un encuentro entre los Pueblos, un intercambio de experiencias y realidades. Es imprescindible superar las dicotomías Desarrollo-Dependencia, Norte-Sur. Apostamos por la renovación del compromiso y por el fortalecimiento de los tradicionales vínculos con los movimientos sociales, las organizaciones populares y las comunidades, que nos han permitido un acompañamiento más eficaz y un conocimiento real de la situación. Consideramos como una tarea fundamental el apoyo a las víctimas del conflicto social y armado que sufre Colombia. Entendemos la solidaridad internacionalista como una herramienta política de transformación y no como un simple aparato burocrático. Un proceso de diálogo sincero, reflexión compartida y construcción horizontal entre los pueblos. Expresamos nuestra firme voluntad y compromiso de fortalecer la solidaridad internacionalista con las personas exiliadas, desplazadas y refugiadas en el Estado español, víctimas de la violencia directa y estructural que sufre Colombia. Reforzaremos nuestras líneas de trabajo y cooperación con las organizaciones y colectivos de personas exiliadas, refugiadas y desplazadas.

5. Las negociaciones iniciadas en La Habana son el mejor camino cuando ya se han transitado 50 años de conflicto armado interno. Es el camino que le pedimos al gobierno colombiano abra también para el resto de organizaciones insurgentes.

6. No existe una situación de posconflicto en Colombia. Sigue habiendo guerra. Sigue habiendo violencia directa y estructural. Denunciamos la grave crisis de DDHH que vive Colombia, en especial en estos momentos, cuando las organizaciones populares y las defensores y defensores de los DDHH sufren una grave arremetida de amenazas, agresiones y represión. Es un hecho la escalada de la violencia contra la población civil en las áreas donde además de guerra hay conflicto social, por eso acompañamos el reclamo de las organizaciones de Derechos Humanos a las partes en la mesa, para que se esfuercen en acordar un cese al fuego y de hostilidades bilateral, y una tregua indefinida. Solicitamos concertar un Acuerdo Especial de Aplicación Inmediata, como lo contempla el Derecho Internacional Humanitario. Se trataría de acatar las normas humanitarias por todas las partes, fuerzas regulares e insurgencias, mientras persistan las hostilidades, aliviando los sufrimientos de la población civil y de las propias personas combatientes. Pedimos al gobierno colombiano un tratamiento acorde a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario para las cerca de diez mil personas presas por delitos políticos, como la rebelión. No se puede hablar de paz siempre y cuando sigan las estructuras paramilitares. Dadas las causas objetivas del conflicto, se puede asegurar que la paz de Colombia será estable si se nutre de la agenda de paz construida durante décadas por los movimientos sociales y en particular por el campesinado, indígenas, negritudes, ambientalistas, sindicalistas y defensoras y defensores de Derechos Humanos. Deben crearse Programas de Atención a Víctimas de Violaciones de los DDHH en Colombia, como el que existe en Asturies desde hace doce años.

7. Exigimos a la UE y al Gobierno español un apoyo público al proceso de paz en Colombia, acompañándolo, facilitándolo y dando seguimiento a los eventuales acuerdos. Exigimos una implicación activa de la UE y del Gobierno español en la consecución de una Paz con Justicia Social en Colombia. Se hace así imprescindible que la insurgencia colombiana sea excluida de la lista de organizaciones consideradas terroristas por la UE.

8. El Congreso, el Senado y los Parlamentos Autonómicos deberían posicionarse claramente a favor de la Paz con Justicia Social en Colombia, solicitando una mayor implicación del Gobierno español. Proponemos la creación de un grupo de trabajo conjunto por Colombia compuesto por representantes de los diferentes parlamentos. Creemos importante animar la realización de misiones de verificación con representantes políticos de todo el Estado, así como la adopción de iniciativas legislativas en los diferentes Parlamentos. En términos más amplios, debe haber un incremento de la presión política internacional por parte de organizaciones sociales, partidos políticos e instituciones, a favor de la Paz con Justicia Social en Colombia. Desde la Solidaridad Internacionalista debemos seguir trabajando en la presión a las autoridades de nuestros estados para que adopten un papel más activo en la exigencia del respeto a los Derechos Humanos en Colombia y en la tarea de la consecución de la Paz con Justicia Social.

9. Exigimos la no ratificación del TLC entre la UE y Colombia que impone un modelo económico y comercial dañino para las clases populares colombianas, dificultando la consecución de un acuerdo negociado de superación del conflicto social y armado; la publicación de los intereses económicos de los diferentes grupos empresariales extranjeros en Colombia, en especial de los considerados españoles; y el control efectivo del comercio internacional de armas que perpetúa los conflictos y causa desplazamiento.

10. Consideramos la Memoria Histórica como una herramienta fundamental de lucha contra la impunidad. Las víctimas tienen derecho a la Verdad, a la Justicia, a la Reparación y a las Garantías para la No Repetición. Tenemos que rescatar la Memoria de las víctimas, de las personas exiliadas y refugiadas, y la de la propia Solidaridad Internacionalista. No es posible escribir la Memoria Histórica sin las mujeres, sin los pueblos indígenas y sin las comunidades negras.

11. No será posible la Paz con Justicia Social en Colombia si no cesa la criminalización y la persecución de las defensoras y defensores de los DDHH en Colombia y en el exilio. Pedimos el cese de su persecución, estigmatización y represión, además de garantías para su labor. Al mismo tiempo, exigimos que no se entorpezca la labor de la Solidaridad Internacionalista y se garantice su seguridad.

12. Es necesario mejorar la coordinación. Apostamos por la coordinación como herramienta que permite un trabajo más eficaz. Valoramos el acumulado de la Plataforma Estatal como experiencia de trabajo en común. Creemos que es muy importante mejorar nuestra capacidad de acceso a los medios de comunicación, para contrarrestar la imagen distorsionada que ofrecen de la realidad colombiana, generalmente vinculada al discurso oficial y a los intereses de los grandes grupos económicos. Para ello, debemos renovar nuestro discurso, haciéndolo más accesible a la opinión pública y, en especial, más atractivo para la juventud, de quienes necesitamos urgentemente su participación. Proponemos como acciones conjuntas a realizar:

a) La observancia permanente del proceso de dialogo abierto en La Habana y las iniciativas y esfuerzos comunes para tejer la paz con justicia social en Colombia.

b) La presentación de preguntas e iniciativas parlamentarias de forma coordinada.

c) Crear un mecanismo coordinado de difusión, para la incidencia pública y el análisis de la situación colombiana y el proceso de Paz.

d) La realización de un acto unitario por la Paz con Justicia en Colombia en el segundo semestre del año 2013.

Madrid, 12 y 13 de abril de 2013