ENTREVISTA A MERIEM-NAHA SAMI NASSAR

PRESIDENTA DEL COMITÉ DE MUJERES PALESTINAS

Meriem-Naha Sami Nassar

-Soy la representante del Comité de Unión de Mujeres Palestinas; está Unión fue establecida en 1980; tiene 24 años de existencia; es una organización de base, de masas, que pretende movilizar a las mujeres por sus derechos en la sociedad. Es una Unión luchadora; hemos tenido diferentes programas a lo largo de los años, desde 1980 hasta ahora consideramos que nuestros programas deben de ser flexibles y al mismo tiempo tomar en consideración una cierta igualdad de prioridades; en la Intifada la prioridad ha sido la lucha política. Es muy lógico, puesto que todas las mujeres se implicaron en la Intifada de manera espontánea. Nuestro programa pretendía dar a las mujeres conciencia de la situación política, que estuvieran en los campos de la confrontación, en las manifestaciones. Muchas mujeres han sido heridas y encarceladas como consecuencia de esto. Otra parte de nuestro programa son los problemas sociales; este programa pretende dar respuesta a las necesidades reales de las mujeres, tales como la igualdad de derechos, las leyes que prohibía la discriminación de las mujeres, etc. Todo este tiempo tenemos la flexibilidad necesaria para cambiar nuestras prioridades de unos programas a otros. Tenemos muchos programas que no pudieron ser cambiados. Por ejemplo, desde 1985, establecimos guarderías para l@s niñ@s, y durante la primera Intifada tuvimos entre 80 y 85 guarderías en las zonas olvidadas, por ejemplo pueblos y campos de refufiad@s. Pero después de Oslo y el deterioro en la situación política y social disminuyó el número de guarderías, porque no podemos afrontar tener un número tan elevado. Ahora somos responsables de 26 guarderías para niñ@s. La autoridad (Palestina) no ha evitado proporcionar fondos para que los niños pudieran ser educados antes de la educación escolar. Las guarderías son muy caras. Las familias pobres dejarían a los niños en casa antes de enviarlos a guarderías que no pueden pagar. Así que este programa continuó. Este programa era para que el niño y la niña y para la madre. Por un lado, para el niño o la niña, para que estuvieran en un lugar seguro (ayer hablé de cuant@s niñ@s habían sido marcados mientras jugaban en la calle); por otro lado, para la madre, porque el fin de semana puede salir de casa y ganar ingresos, dinero para alimentar la familia. Especialmente, en la primer y segunda Intifadas, la mayor parte de los hombres estaban en la cárcel. La Intifada nos dejó con muchas familias, más de mil, que son llevadas por mujeres porque los maridos han sido asesinados por Israel. Así que las mujeres tienen mucho que hacer en la sociedad ; tienen de que llevar la casa y ganar un ingreso para l@s niñ@s. De ahí el objetivo de las guarderías.

El otro programa, que ha existido desde 1985 hasta ahora, consiste en elevar la conciencia de las mujeres. El objetivo es que las mujeres conozcan sus derechos, se miren a si mismas con confianza. Que la sociedad mire a las mujeres como si tuviera un rango inferior a los hombres no debe afectar a cómo las mujeres se miran a sí mismas. La confianza debe venir desde su lado, hacia ellas mismas, que miren hacia sí mismas y vean que pueden hacer algo, que están construyendo la sociedad, dando todo lo que tienen por la sociedad. Aumentar la conciencia significa ir por etapas. No podemos hablar de aumentar la conciencia de todas las mujeres como iguales a los hombres. Durante la primera Intifada, no podíamos hablar de la violencia contra las mujeres. Cinco años después, podíamos hablar de ello, pero no podíamos hablar del matrimonio múltiple, por ejemplo ahora sí podemos. Aumentar la conciencia es un proceso. Un proceso que te trae los temas que pueden ser comprendidos por las mujeres en ese tiempo. Si hubiéramos hablado del matrimonio múltiple antes de tiempo, hubiera sido un tema extraño la sociedad, porque la conciencia de las mujeres no era capaz de comprender ideas como a aquellas. Ahora tenemos mujeres más educadas, que pueden contribuir a objetivos como ese, y, además la cultura social es, por un lado, más capaz de comprender y, por otro, es muy estática con respecto a ideas tales como el hecho religioso. Se trata de una lucha continua hasta que se logran los derechos iguales para ambos. Pero no se puede fundar la igualdad de derechos sólo en la ley. Porque, si se establece por la ley, pero las mujeres no entienden, no quieren, lo pueden practicar, es como si nos hiciera nada. Es muy importante elevar la conciencia de las mujeres.

El tercer proyecto es el liderazgo de las mujeres jóvenes. Estamos preparando a mujeres jóvenes, desde los 16 a los 25 o 27 años, para que se conviertan en líderes de la Unión en el futuro porque, nosotras somos la generación vieja, tenemos nuestras propias visiones, y en cierta medida vemos a las mujeres jóvenes poco preparadas. Eso genera un cierto conflicto en la Unión, porque la nueva generación es una generación entusiasta, que no quiere transigir, y que quiere confrontar de formas muy severas. Así que hemos constituido un grupo con estas mujeres; por cierto que estamos esparcidas por todo el West Bank, con lo que tenemos nueve ramas en las ciudades del West Bank, más varias ramas en la franja de Gaza; las jóvenes se preparan en las habilidades de comunicación, tecnología, asesoría legal, informática, etc., para afrontar a las líderes del futuro. ¿Por qué? Es muy fácil que una generación reemplace a otra. Podría haber continuidad del proceso o podría cortarse el proceso a la mitad. Con lo que dijimos: no debemos esperar hasta que se produzca ese corte; tenemos que mezclar la fuerza de la generación joven con la sabiduría de la vieja, para formar el nuevo liderazgo que continúe el proceso con el mismo espíritu pero con nuevos métodos de construcción. Es de nuestro grupo, creemos que todas las mujeres del mundo deberían trabajar juntas, tener contactos juntas, intercambiar experiencias, porque a veces conocer las experiencias ajenas supone encontrar la solución clave; en cualquier sociedad existen problemas para las mujeres y l@s niñ@s palestin@s es muy importante porque se trata de una sola lucha; todas las personas que están oprimidas deberían unirse. La liberación de Palestina no es un caso aislado. No puedo pensar en una solución aislada para el problema palestino a no ser que se relacione con la conciencia de todos los pueblos oprimidos, las personas negras, el pueblo de Iraq, las personas pobres de todo el mundo. No creo que exista una solución separada para un conflicto aquí y otro conflicto allá. Unir nuestro poder para resolver todas nuestras causas, frente a la globalización que está oprimiendo a todo el mundo.