indígenas y campesinas en el parlamento astur

Fueron recibidas en la mañana

por el presidente de la JGP, parlamento asturiano, Pedro Sanjurjo, en Oviedo,

y en Castrillón por su alcaldesa, Yasmina Trigueros, y el concejal de cooperación, JL Garrido,

y conversaron largo y tendido sobre sus organizaciones..

La escuela de formación en agroecología, para el caso brasilero, Elisabeth María Cardoso,

la CONAMURI, articulación de movimientos campesinos e indígenas, de Paraguay, Myrian Rebeca Nuñez Cruzabie

las comunidades campesinas del Valle del Cauca, en el caso de Luz Marina Palacios.

Las tres (junto a las demás ponentes que estaban llegando a Asturias) tienen en común una forzada y masiva fumigación de sus campos con millones de toneladas de venenos. En el caso colombiano con la excusa de atacar a la hoja de coca, en verdad los testimonios hablan de que se llevan por delante todos los cultivos que sirven para alimentar. En el caso de Paraguay y Brasil, para cultivos que no tienen por destino alimentar a la gente sino a los coches, soja transgénica, palma aceitera, caña de azúcar, en cantidades gigantes. En los tres casos el producto envenenado es el mismo, el glifosato, (pariente del defoliante agente naranja esparcido en Vietnam para atacar a sus árboles y a su población) que venden empresas como Monsanto. En Vietnam, también, la empresa norteamericana era la que se llevaba los dividendos de guerra.

“No nos fumiguen más”, puede verse en pancartas del movimiento campesino. ¿se entiende porqué?.

Por eso, en el teatrillo kamishibai del alcuentru de muyeres se cuenta la historia del Amaranto. El bledo. Que no sólo es un alimento increíblemente nutritivo, de origen maya-quichua, sino que además…resiste al glifosato de la Monsanto.

Pero más aún Une a las mujeres que esta mañana estaban en el parlamento astur.. una propuesta común, que de norte a sur, de este a oeste..se extiende como una esperanza de las comunidades, y que debiera ser el mayor asidero para combatir el hambre que los ricachones producen: la construcción de la soberanía alimentaria.

Por encima de negocios turbios que destruyen el planeta, por sobre las componendas de parlamentos latinoamericanos que se dejan querer (o presionar o mandar) por corporaciones como Monsanto, las organizaciones, las comunidades, la Vía Campesina, está construyendo, haciendo realidad ese concepto que ha superado los límites de la definición, que se refuerza con las enseñanzas milenarias indígenas, y que será, sin otras dudas que las de los arrodillados al dios mercado, la solución al hambre, y la perspectiva de Respeto a la naturaleza .

www.pachakuti.org










  • Rebeca Nuñez