Defensoras

DEFENSORAS 29-noviembre.

Desde 2005 el 29 de noviembre fue declarado Día Internacional de las Mujeres Defensoras de los Derechos Humanos.

Debido a su compromiso a favor de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, las defensoras de derechos humanos son objeto de acciones represivas por parte de los Estados o de grupos privados o paraestatales: leyes y prácticas restrictivas en materia de libertad de asociación, de expresión, de reunión y de asociación pacífica, campañas de difamación, malos tratos, amenazas de muerte, detención y encarcelamiento arbitrarios, desapariciones forzadas, torturas y asesinatos.

Las defensoras son mujeres valientes que sostienen y defienden sus comunidades pese a la violencia que afrontan y el desgaste físico y emocional que les supone.

Defender y apoyar a las defensoras de nuestros derechos

Este sábado 27-N se estrenaba en Corvera la Danza de La Caracola Al Límite. Cuerpos, danza y periferias (desde la frontera norte del mapa.).

Y en ella se especifican algunas mujeres Defensoras y sus propuestas: Luz Marina Bernal, madre de desaparecido por el ejército colombiano. Yayo Herrero, referente de proposiciones ecofeministas. Mujeres migrantes marroquís obreras en los invernaderos de fresas en Huelva. Janaina Stronzake del MST de Brasil, Berta Cáceres, indígena lenca asesinada por defender el río Gualcarque de Honduras..

Queremos rendir homenaje a cientos de miles de mujeres en todo el mundo que trabajan incansablemente y con valentía para defender los derechos humanos de las mujeres, y todas aquellas que trabajan por la igualdad sustantiva en todas las esferas de la sociedad. Estas “agentes de cambio”, luchando contra todas las formas de discriminación y desigualdad, son hoy reconocidas como defensoras de los derechos humanos.

1. Las mujeres tienen un papel legítimo en la promoción y protección de los derechos humanos, la democracia, el estado de derecho y el desarrollo.
2. Mientras trabajan en la defensa de los derechos, transforman estereotipos a favor de la igualdad de género, incluso al interior de los movimientos sociales, y
3. Sus actividades son esenciales para el goce general de los derechos humanos y la democracia, el estado de derecho y el desarrollo y la paz sostenible.

DEFENSORAS. Ser mujer y activista en la defensa de los derechos humanos hace aumentar los riesgos que enfrentan en el desempeño de su trabajo; afectan su salud, su vida, sus relaciones familiares y comunitarias; disminuyen su capacidad de acción personal y de las organizaciones en las que participan.

Tengo Derecho: https://www.youtube.com/watch?v=BudWTtD6PUY&t=9s

Iniciativa en curso en Gijón:

Las mujeres defensoras de los derechos humanos hacen el mismo trabajo que sus contrapartes masculinas y enfrentan los mismos desafíos y amenazas como resultado de su trabajo.

Sin embargo, las mujeres enfrentan obstáculos adicionales y amenazas debido a su género. En muchas sociedades, no se espera que las mujeres alcen su voz y desafíen al status quo.

Las mujeres defensoras de los derechos humanos son amenazadas, estigmatizadas, marginadas socialmente y cosas peores, no solo por defender los derechos de otros, sino porque son mujeres haciendo ese trabajo.

La participación de las mujeres en la defensoría de los derechos humanos es clave por muchas razones. En primer lugar, para liderar un discurso que acabe con la desigualdad de género, los estereotipos y la estigmatización. En segundo lugar, para posibilitar que también las mujeres tengan un espacio en la toma de decisiones y en la vida pública o política. Y además, para poner nombre y rostro a las luchas que millones de mujeres protagonizan y que quedarían en la sombra de no ser por las defensoras que las representan.

En ese sentido lleva dos años fraguándose en Xixón una propuesta para que el Ayto lidere la defensa de las Defensoras.

Un mecanismo que vuelva a poner a Gijón en el papel relevante internacional que ha tenido en otros periodos, y con una propuesta específica de Mujeres Defensoras, su reconocimiento y protección.

También en base a la experiencia:
21 años del PAV-DDHH, un programa de protección en el que colabora el Ayto y que ha tenido bajo protección especial temporal a 37 mujeres defensoras, dos de las cuales están regresando esta semana a Colombia.