Masacre de El Salado. Otra ignominia del terror colombiano para favorecer los negocios de la guerra.

Ayer viernes 31 de mayo condenaron al estado colombiano por la masacre paramilitar de El Salado.

La sentencia halló responsable al Ministerio de Defensa, la Armada y la Policía por dejar en estado de indefensión a los pobladores. Reseña que las personas fueron retenidas, golpeadas, amenazadas, torturadas, sometidas a un trato degradante y posteriormente asesinadas por paramilitares, al tiempo que celebraban fiesta y tocaban instrumentos musicales mientras decapitaban a un grupo de personas.

La sevicia paramilitar estuvo dirigida a causar el mayor dolor físico y mental para las víctimas y familiares quienes fueron reunidas en la cancha central del pueblo para "ser testigos" de ese acto de crueldad. https://blog.rtve.es/desde-bogota/2010/02/la-masacre-de-el-salado-10-a%C3%B1os-de-impunidad.html

En la región de los Montes de María, donde está este corregimiento de El Carmen de Bolívar, hubo 42 masacres con 354 víctimas fatales, según el Centro de Memoria Histórica, que investigó este caso emblemático del conflicto interno colombiano.

21 meses después una delegación asturiana estuvo en el lugar. http://pachakuti.org/spip.php?article802

Uno de los líderes sobrevivientes estuvo protegido en Asturias. https://www.youtube.com/watch?v=U1qZMFE_Fyc

3mil personas han conseguido regresar a El Salado. Otras 4mil siguen en el desplazamiento al que las forzó la alianza entre paramilitares y fuerza pública.

En 2011 lo contaba Contravia:

En el año de la masacre de El Salado el Plan Colombia, que suponía un aumento masivo de la ayuda estadounidense a los militares colombianos, estaba comenzando.

Documentos estadounidenses desclasificados sobre la época revelan que las exigencias a los militares colombianos eran mínimas. La Embajada de EEUU caracterizó como “una orgía indiscriminada de violencia ebria”, en su primer informe sobre El Salado.

Estados Unidos también estaba muy consciente del “síndrome del conteo de bajas” que incentivaba las violaciones a los derechos humanos entre las fuerzas de seguridad colombianas. En marzo de 2000, fuentes militares estadounidenses informaron sobre los movimientos de la Fuerza Pública colombiana en los días de las matanzas.

Un Reporte de Información de inteligencia indica que “muchos de los paramilitares capturados vestían uniformes de los militares colombianos”, lo que sugería que “muchos de los paramilitares son ex militares, o que obtenían sus uniformes de militares o ex militares”.

En julio, cuando el diario The New York Times publicó una detallada investigación de la presunta complicidad de militares en la masacre, la Embajada empezó a tomarse en serio las denuncias. Entre otras cosas, el artículo del Times encontró que fuerzas de la Policía y la Armada colombianas había dejado el pueblo antes de las matanzas y empezaron a montar bloqueos de los caminos para evitar que la ayuda humanitaria llegara. Y de todas maneras no hicieron nada para detener la carnicería paramilitar.
El Salado muestra la cultura de la impunidad que ha evitado una investigación honesta sobre los miembros de la Fuerza Pública que tuvieron nexos con esta masacre.

También Estado Unidos ha sido reacio a desclasificar muchos de sus registros clave sobre la masacre de El Salado. Reiteradas peticiones sobre reportes citados en los documentos presentados han sido bloqueadas por el Pentágono y otras agencias.

Hace un año en la corte suprema se condenaba a un oficial de infantería de marina por la connivencia con los para militares en esta masacre. ¿la condena? 13 años.

De los 450 paramilitares que participaron en la orgía de sangre solamente 15 fueron condenados. Sin embargo la Corte Suprema de Justicia determina que todos los delitos que están relacionados con la masacre El Salado, deberán ser declarados de Lesa Humanidad.